5 LUGARES DE LUZ

Los destinos de Europa donde más dura la luz del día en verano

En estos destinos del norte de Europa, el verano regala semanas e incluso meses completos durante los que el sol nunca desaparece.

Mientras en el sur de Europa el verano permite disfrutar de días más largos, en los territorios situados por encima del círculo polar ártico la noche puede llegar a desaparecer por completo. Es el denominado sol de medianoche, un fenómeno provocado por la inclinación del eje terrestre que mantiene el sol visible incluso durante la madrugada.

Cuanto más al norte se encuentre el destino, más tiempo se prolonga este fenómeno. Desde un remoto archipiélago situado camino del Polo Norte hasta las montañas de la Laponia sueca, estos son cinco de los lugares de Europa donde la luz del día dura más durante el verano.

Longyearbyen, Svalbard

Longyearbyen | istock

Longyearbyen, la principal localidad del archipiélago noruego de Svalbard, vive el periodo de luz ininterrumpida más largo de todos los destinos de la lista. El sol no se pone aproximadamente desde el 20 de abril hasta el 22 de agosto, lo que supone más de cuatro meses completos sin oscuridad.

Durante este periodo, los viajeros pueden realizar excursiones en barco, observar la fauna ártica o recorrer sus paisajes a cualquier hora. La ausencia de noche puede desorientar a quienes llegan por primera vez, por lo que las cortinas opacas se convierten en un elemento imprescindible para dormir.

Cabo Norte, Noruega

Cabo Norte, Noruega | istock

Situado en la isla de Magerøya, Cabo Norte es uno de los puntos más septentrionales de Europa a los que se puede llegar por carretera. Desde su famosa meseta, un enorme acantilado se levanta sobre el océano Ártico y ofrece uno de los lugares más espectaculares para contemplar el sol de medianoche.

El sol permanece sobre el horizonte aproximadamente desde el 14 de mayo hasta el 29 de julio. Durante más de dos meses, los visitantes pueden contemplarlo acercarse al mar en mitad de la madrugada antes de volver a elevarse sin llegar a desaparecer.

[[h2:Tromsø, Noruega]]
Tromsø | istock

Tromsø es una de las ciudades más accesibles para quienes desean experimentar un verano sin noches. Entre el 20 de mayo y el 22 de julio disfruta de alrededor de dos meses de luz solar permanente.

La ciudad aprovecha estas jornadas interminables con rutas de senderismo, paseos en barco, conciertos y excursiones que comienzan cuando en otros lugares ya sería de noche. Uno de los mejores puntos para contemplar el fenómeno es la montaña Storsteinen, a la que se puede subir utilizando el teleférico Fjellheisen.

Kiruna y Abisko, Suecia

Kiruna | istock

La ciudad de Kiruna y el cercano Parque Nacional de Abisko se encuentran en plena Laponia sueca, al norte del círculo polar ártico. Durante varias semanas alrededor del solsticio, el sol permanece visible las 24 horas del día.

La claridad constante permite recorrer las rutas de montaña de Abisko, bañarse o contemplar los lagos en mitad de la madrugada. En Kiruna también se puede ascender por la Ruta del Sol de Medianoche hasta el monte Luossavaara, desde donde se contempla la ciudad y las montañas iluminadas por una luz dorada.

Islas Lofoten, Noruega

Islas Lofoten | istock

Las montañas escarpadas, los pueblos pesqueros y las playas de arena blanca convierten las islas Lofoten en uno de los escenarios más fotogénicos para observar el sol de medianoche. En este archipiélago noruego no se pone aproximadamente desde el 28 de mayo hasta el 14 de julio.

Durante esas semanas es posible caminar, navegar en kayak o visitar playas como Uttakleiv y Haukland pasada la medianoche. El sol desciende hacia el horizonte y tiñe el paisaje de tonos anaranjados, pero vuelve a elevarse antes de que llegue a hacerse de noche.

Estos lugares demuestran que el verano europeo puede vivirse de una forma completamente distinta. En ellos no hay que apresurarse para aprovechar el día: durante varias semanas, la puesta de sol sencillamente no llega.