BARCOS

Gil Eannes: así es el barco hospital que puedes visitar en Viana do Castelo

Si visitas Viana do Castelo, en el norte de Portugal, te encantará embarcar en el Gil Eannes, el barco hospital que acompañaba a los pesqueros portugueses a Terranova y Groenlandia.

Buque hospital Gil Eannes Imagen de Carlos Luis M C da Cruz, licencia: CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

Viana do Castelo, el Ferrol portugués, cuenta con unos importantes astilleros en los que se construyó el buque hospital Gil Eannes, quizá por ello este buque, ya retirado del servicio, se ha convertido en un barco museo atracado en esta localidad portuguesa. Y visitarlo es realmente revelador porque no solo nos permite descubrir cómo es, o al menos cómo era, un barco hospital, sino cómo es un gran buque diseñado para cruzar el Atlántico y es que se pueden visitar no solo las zonas que servían de hospital y de camarotes a la tripulación sino también la zona de máquinas.

Gil Eannes | Imagen de Áine Díaz

Empecemos por el nombre del buque fletado en 1955 en Viana do Castelo ¿por qué se llamó Gil Eannes? En homenaje a un navegante y explorador portugués, el primero en superar el cabo Bojador, conocido como cabo del Miedo, en el Sáhara Occidental, Gil Eannes; bajo el nombre de este importante navegante se fletó este buque que cruzó durante décadas el Atlántico acompañando a la flota bacaladera portuguesa a los grandes caladeros de Terranova y Groenlandia.

Camarote. Gil Eannes | Imagen de Áine Díaz

Cuando se desactivó la flota de bacalao portuguesa en esos caladeros el Gil Eanes atracó en los muelles de Lisboa y allí permaneció durante años hasta que, ya en 1998, la fundación Gil Eannes lo rescató y logró promover su limpieza y restauración; hoy está atracado en Viana do Castelo y se puede visitar porque se han convertido en un museo que cuenta la parte de la historia naval y pequeña de Portugal de la que es protagonista.

Zona hospital. Gil Eannes | Imagen de Áine Díaz

Y es que este buque hospital era más que eso, era también buque correo, remolcador y rompehielos porque aseguraba no solo el bienestar de la flota pesquera portuguesa sino también su correcto y completo abastecimiento hasta su retirada en 1973. Del 73 al 98 pasaron sus años oscuros que bien pudieron llevar a su completa destrucción, una destrucción de la que lo salvó la Fundación Gil de Eannes.

Cocina. Gil Eannes | Imagen de Áine Díaz

Embarcar en el Gil de Eannes y recorrerlo es una de las visitas más interesantes de Viana do Castelo porque no solo plantarte en el puente de mando como si fueses el mismísimo capitán del barco sino también recorrer la cocina, la panadería, la sala de máquinas, los talleres, los espacio de consulta médica, las salas de tratamiento, los quirófanos, espacios de radiología, el laboratorio… y por supuesto pararte con más calma en los espacios habilitados dentro del barco como salas-museo.

Detalle sala de máquinas. Gil Eannes | Imagen de Áine Díaz

Con el navío amarrado a puerto y paseando su interior, imaginando el ruido ensordecedor que sonaría en la sala de máquinas ahora en silencio, el movimiento del barco navegando el brutal Atlántico, no digamos ya rompiendo hielos y soportando las frías temperaturas de Terranova, eso además de subiendo y bajando por las estrechas escaleras que llevan de unos a espacios a otros del buque… resulta imposible no sobrecogerse ante la dureza de la vida en el mar. Por eso este navío es más que un museo, es historia viva de la navegación portuguesa.