CUEVAS
Nos vamos a Hungría pero no para navegar el Danubio ni perdernos en las calles de Budapest sino para descubrir sus cuevas.
Hungría no solo es un espectáculo natural y urbano a cielo abierto, también tierra adentro ¿sabías que en este país del este hay más de 4.000 cuevas muchas de las cuales guardan lagos subterráneos y formaciones de estalactitas tan notables que son, además, espacios protegidos por la UNESCO? Pues así es y hoy vamos a proponerte un paseo subterráneo húngaro, un recorrido por las 7 cuevas más espectaculares del país.
Esta es una de las cuevas declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO y es que se trata, probablemente, de la más famosa y espectacular del país: su galería principal mide la friolera de 25 kilómetros y ofrece un paisaje de escándalo gracias a sus estalactitas, estalagmitas y fósiles marinos; además, como el sistema de aguas subterráneas que colaboró en su formación sigue activo, el entorno natural de la cueva también lo está. Lo mejor para conocer esta cueva es disfrutar de una visita Guida y también gozar de las experiencias que aquí se organizan (conciertos, sesiones de meditación…).
Si la de Baradia es la cueva más famosa de Hungría, la de Tapolca es la más singular porque se trata de una cueva navegable: se puede recorrer en barca y descubrir los particulares colores del agua en una cueva que, además, mantiene su temperatura constante durante todo el año. Para completar la experiencia la cueva del lago Tapolca cuenta con un centro de visitantes en el que conocer la historia de su formación y su evolución a lo largo del tiempo. Se trata de una cueva accesible para todos los públicos.
El río subterráneo que atraviesa esta cueva modela estalactitas y formaciones rocosas de lo más curioso que, además, evoluciona con el paso del agua y del tiempo; cuentan que esta cueva, por su temperatura constante, es beneficiosa para quienes sufren afecciones respiratorias aunque lo que estamos seguros que te interesará saber (no sabemos si para animarte a visitarla o todo lo contrario…) es que en verano la cueva de Abaliget es refugio de murciélagos…
¿Sabías que Budapest es una de las pocas capitales europeas que cuenta con un sistema de cuevas activo? Esto es así gracias a las aguas termales que, además de horadar el subsuelo, convirtieron a Budapest en la ciudad termal por excelencia; la cueva de Palma-völgyi es la más popular de todas las que podemos visitar en el subsuelo de la capital húngara, es popular por sus formaciones de calcita, sus desniveles y sus pasadizos estrechos que hacen que sea recomendable acceder a ella con una visita guiada.
Esta cueva de Budapest, muy cerca de la cueva Palma-völgyi, es más accesible que ésta, es más, se trata de una cueva para todos los públicos que sorprende por sus formaciones minerales singulares por sus formas que recuerdan a las palomitas de maíz o incluso a verduras como la coliflor; se trata de una cueva de gran carácter didáctico porque cuenta con una zona de exposición que nos ayuda a entender lo que estamos viendo (algo que la hace especialmente recomendable si viajas con niños).
Esta cueva está cerca del Danubio y es famosa porque se trata de un sistema termal activo de aguas cristalinas; al estar activo podemos decir que se trata de un sistema en constante formación (o transformación) que se ha convertido, además, en un enclave muy atractivo para quienes disfrutan del buceo en cavidades (eso sin tener en cuenta que se trata también de una cueva de gran interés científico).
Esta cueva es muy diferente de todas las anteriores porque es más famosa e interesante por su historia que por su naturaleza: se trata de un sistema de más de 3 kilómetros de longitud lleno de cavidades naturales que han servido como antiguas bodegas, como refugios durante la II Guerra Mundial o como espacios vinculados a diferentes momentos históricos del pasado de la capital húngara.