LUGARES TERRIBLES

5 lugares del mundo que no querrás visitar (o sí…) y por qué

En el mundo hay no pocos lugares que sorprenden y asustan a partes iguales, son lugares terribles en los que no querrás verte… salvo que seas un aventurero de primera.

Death ValleyPixabay

Hay lugares a los que no sabe uno si ir para satisfacer una curiosidad que puede llegar a parecer morbosa o huir de ellos rauda y velozmente, probablemente dependerá de cuán aventurero seas o de cuánta curiosidad despierten en ti según qué lugares; hemos elegido cinco aunque podríamos haber elegido muchos más, ahora bien, estos cinco por lo que sucede en ellos, por su aislamiento o sus temperaturas son, sencillamente, terribles ¿de cuál huirás primero?

Aokigahara, el bosque más tenebroso de Japón

Aokigahara | Imagen de mtzn, licencia: CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons

Este bosque está al noroeste del Monte Fuji y se trata de un bosque que surgió sobre coladas de lava de una erupción del S.IX ¿y qué tiene de peculiar más allá de su origen y ubicación? El silencio… El de Aokigahara es un bosque de vegetación muy densa que amortigua el sonido y crea un ambiente de aislamiento muy sorprendente e impropio de un gran bosque.

No creas que el silencio es lo único que hace tenebroso este bosque, también su suelo que es muy irregular, con un sinfín de grietas y túneles cubiertos de musgo, además como los árboles crecen muy juntos apenas hay senderos y es muy fácil perderse, la poca luz que se cuela entre la densa vegetación para mal iluminar el bosque tampoco ayuda.

Hay algo más que hace que el ambiente de este bosque sea tan tenebroso: es un lugar tristemente famoso, ligado a historias trágicas… Es un bosque singular, sí, y terrible, sí, pero también de una notable belleza.

Islas Kerguelen, conocidas como las islas de la desolación

Islas Kerguelen | Pixabay

Estas islas, ubicadas al sur del Océano Índico, están a miles de kilómetros de cualquier rincón poblado del mundo; además tampoco tiene habitantes permanentes, allí solo vive personal científico y técnico que rota regularmente. ¿Te atrae la idea de visitar un lugar así de aislado o te agobia sólo pensarlo? Pues más te agobiará cuando sepas que allí los vientos soplan siempre con fuerza y de forma constante y continua, además el clima cambia constantemente (de mal a peor…).

Lo cierto es que a estas islas no se las suele llamar islas de la desolación por nada sino porque sus inmensos y revueltos paisajes sin apenas presencia humana resultan imponentes, eso sí, también tiene cosas buenas como colonias de pingüinos y elefantes marinos y montañas volcánicas prácticamente vírgenes.

Dicen quienes visitan estas islas que no hace falta pasar más que un día en ellas para sentir que estás no en un lugar remoto del mundo sino en un planeta diferente porque llegar hasta ellas es ya una aventura en sí misma.

Fortaleza de San Sebastián en la isla de Mozambique

Fortaleza de San Sebastián, en la isla de Mozambique | Imagen de Stig Nygaard from Copenhagen, Denmark, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons

La Fortaleza de San Sebastián que domina la isla de Mozambique desde el S.XVI ¿y por qué resulta terrible a pesar de ser un lugar declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO? Porque esta isla fue durante no poco tiempo un importante enclave colonial portugués con fortalezas, cuarteles y cárceles además de zonas dedicadas al comercio colonial.

Las historias que se cuentan en esta isla acerca de la época de dominio colonial, la mayor parte de ellas ligadas a la esclavitud, son terribles y hacen terrible el lugar en sí mismo en particular esta fortaleza que fue, de hecho, una prisión para esclavos; además está bien conservada y transmite de forma perfecta una atmósfera austera y sombría.

Lo más peculiar de este lugar, peculiar y no terrible, es precisamente el contraste entre la belleza tropical y las terribles historias aquí ocurridas en los edificios que se mantienen en pie como memoria silente del pasado.

Oymyakon, el pueblo habitado más frío del mundo

Bosques alrededor de Oymyakon | Imagen de Maarten Takens, licencia: CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons

¿Te imaginas vivir dentro del congelador de tu nevera? Así se sienten quienes viven en Oymyakon porque se trata de uno de los lugares más fríos del planeta, hace tanto frío que en invierno se acercan a los 60ºC bajo cero… ¿A quién le puede apetecer visitar semejante infierno frío? Pues a saber… pero lo cierto es que allí vive gente, hay comercios, los niños van al colegio y disfrutan de sus fiestas locales como en cualquier otro lugar del mundo.

En Oymyakon hay que tener el coche encendido durante horas para evitar que se congele y no puedas arrancarlo nunca más; ¿utilizas gafas? Ten en cuenta entonces que se te pueden pegar a la piel por culpa del frío y la humedad, el suelo está congelado prácticamente todo el año y en las épocas más frías la respiración forma cristales de hielo de forma casi instantánea.

Temperaturas más livianas que estas hacen de cualquier otro lugar del mundo declare una emergencia climática, aquí en cambio la adaptación es absoluta.

Death Valley en verano y sus 50ºC a la sombra

Death Valley | Pixabay

Death Valley es un lugar caluroso a rabiar pero algunos meses del año es soportable, en cambio cuando llega el verano se convierte en un lugar tórridamente peligroso: superar los 50ºC en verano no es extraño ni excepcional; es más, en julio y agosto el aire hace que así como en Oymyakon puedas sentirte en un congelador, en Death Valley puedas sentirte como en un horno.

Más cosas con las que ser precavido en este valle desértico: las temperaturas metálicas alcanzan temperaturas tan elevadas que pueden provocarte quemaduras y la deshidratación no es una posibilidad sino algo que ocurrirá al mínimo despiste, es más, es imposible caminar largas distancias y las cortas exigen una adecuada planificación.

Eso sí, el paisaje es todo un espectáculo: llanuras infinitas, montañas de colores imposibles, carreteras que se pierden en el horizonte… y ni una sombra ¡ay!

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