NAVARRA
Descubre la Iglesia de San Lorenzo de Pamplona, donde se encuentra San Fermín casi todo el año
Viajamos a Pamplona para poder conocer la sorprendente historia que esconde la Iglesia de San Lorenzo.
Es el momento más que perfecto para poner rumbo a Pamplona, donde encontramos un gran número de monumentos y construcciones que no dejan indiferente a nadie. Un claro ejemplo lo encontramos en la Iglesia de San Lorenzo, una parroquia católica situada en el Casco Viejo de la ciudad de Pamplona.
De su conjunto medieval de los siglos XIII y XIV no quedan apenas vestigios y presenta una fachada reciente del año 1901 y una nave de estilo neoclásico. Cabe destacar que el conjunto arquitectónico más destacado es, indudablemente, la Capilla de San Fermín, que data del siglo XVIII. No podemos dejar de mencionar que es una de las antiguas parroquias que llegó a tener Pamplona y, durante siglos, cuatro fueron las únicas: la de San Lorenzo, la de San Juan Bautista, la de San Saturnino y la de San Nicolás.
Iglesia de San Lorenzo de Pamplona, a través de su historia
A comienzos del siglo XIII, hacia 1230, se tienen noticias de la construcción de una primitiva parroquia, que se vio seriamente dañada en la Guerra de la Navarrería. A principios del siglo XIV, se reconstruye a la misma vez que la Iglesia de San Cernín, y se la dota de un claustro en el lado de la epístola sobre el que, con posterioridad, en el siglo XVIII, se levantará la capilla dedicada a San Fermín. Hay que mencionar que, en esta iglesia gótica, ya existía una capilla dedicada a este Santo.
No podemos dejar de destacar que este templo se mantiene en funcionamiento hasta la primera década del siglo XIX, concretamente 1805, cuando fue sustituido por el templo actual, de estilo neoclásico. Durante siglos, esta iglesia-fortaleza se encontraba en el extremo occidental del perímetro urbano de la ciudad, formando parte del sistema defensivo de la misma. Esto supuso que fuera objeto de numerosos bombardeos como los más recientes de 1823 y 1841. Es importante tener en cuenta que, de los antiguos edificios, tanto del siglo XII como del siglo XIV, quedan algunos restos ocultos a la vista.
La Capilla de San Fermín, una de las grandes joyas de la Iglesia de San Lorenzo
Es donde se encuentra casi todo el año el Santo y copatrón de Navarra. Fue construida por iniciativa del Ayuntamiento, según el proyecto realizado por los arquitectos Santiago Raón, fray Juan de Alegría y Martín Zaldúa, entre los años 1696 y 1717. La planta es de cruz griega y está orientada de norte a sur, hacia el Rincón de la Aduana.
En el exterior, muestra una fachada de doble piso siendo el inferior de piedra, con arcos abiertos. Todo ello mientras el superior utiliza ladrillo con balcones. Sobre el crucero surge una linterna que está realizada en ladrillo rojo, con zonas de cerámica de color con el escudo de la ciudad. Está hecho en contraste con la piedra de la galería de arcos que podemos encontrar en la planta baja. En un principio fue de estilo barroco, pero en la reforma realizada por Santos Ángel de Ochandátegui de 1797 le dio una apariencia de estilo neoclásico, mientras que en la restauración de 1989 se intentó volver a la anterior.