PIRINEOS

Panticosa, el pueblo pirenaico perfecto para escapar del calor

Temperaturas suaves, naturaleza a montones y un complejo en el que desconectar.

Panticosa Imagen de Kent Wang, licencia: CC BY 4.0, via Wikimedia Commons

En pleno corazón del Pirineo aragonés, al norte de la provincia de Huesca y rodeado de montañas, bosques y ríos de aguas cristalinas, se encuentra uno de esos destinos donde el verano se vive de otra manera: Panticosa. Sus 1185 metros de altitud y su entorno natural hacen de este pequeño pueblo un refugio perfecto para escapar del calor, pero además, tiene otros atractivos que iremos desgranando a lo largo de estas líneas.

Para empezar, te diremos que Panticosa conserva el encanto de los pueblos tradicionales de montaña. Sus calles son tranquilas y sus casas, de piedra y tejados de pizarra. Pasear por su casco histórico te permite descubrir pequeñas plazas, iglesias y rincones en lo que el tiempo parece pasar más lentamente que en la ciudad.

BTT en Panticosa | Imagen cortesía del Ayuntamiento de Panticosa

A muy pocos kilómetros de allí se ubica el Balneario de Panticosa, uno de los grandes 'culpables' de que este pueblo de Huesca sea un destino maravilloso en el que pasar unos días de verano. Rodeado de algunas de las montañas más espectaculares del Pirineo, este complejo es famoso desde hace siglos por sus aguas minerales medicinales. ¿A quién no le apetece desconectar de la rutina en un lugar que aúna bienestar y un entorno privilegiado en el que abundan los bosques y los lagos?

Precisamente, esos bosques y lagos pueden descubrirse en varias rutas de senderismo que conducen hasta algunos de los ibones más bonitos del Pirineo. Entre los recorridos más destacados se encuentra la que lleva a los Ibones de Bachimaña, pues no solo la meta es preciosa, sino que también lo es el paisaje que se atraviesa hasta alcanzarla.

Debes saber que, para acceder con mayor facilidad a ciertas zonas de senderismo y contemplar las bonitas vistas del valle, es posible acceder al telecabina de Panticosa. Y es que este pequeño pueblo de alta montaña cuenta con todos los servicios necesarios para disfrutar al máximo de la escapada y de la naturaleza.

Balneario de Panticosa | Imagen cortesía del Ayuntamiento de Panticosa

Si bien la visita al balneario es uno de los mejores planes que hacer en Panticosa, las actividades al aire libre son otro de sus puntos fueres. Escalada, ciclismo de montaña, kayak... las temperaturas suaves permiten aprovechar al máximo el tiempo en el exterior durante las horas centrales del día, algo nada común en el resto de España, donde en verano el calor aprieta con fuerza.

Dicho esto, ya te habrás convencido de que Panticosa es un destino estupendo para los meses estivales. Entre junio y septiembre, se vuelve una especie de refugio que ofrece días agradables y noches frescas, en el que pasar una estancia divertida entre naturaleza, deporte y tranquilidad.