ITALIA
Miles de personas acuden cada día para venerar a san Antonio de Padua y pedirle una pareja
El 2026 ha comenzado de manera oficial y, con ello, iniciamos de cero nuestro calendario de festividades. En tan solo unos días, el mundo entero volverá a celebrar el día más romántico del año: San Valentín. El amor y la amistad dan forma al 14 de febrero. Una fecha que muchos aprovechan para disfrutar en pareja. Pero, en el lado contrario de la balanza, los que no tienen pareja ansían ver pasar. Sin embargo, durante los últimos años ha aumentado la creencia popular de viajar a Roma para visitar a San Antonio de Padua.
En España tenemos muchas Iglesias que aguardan en su interior una estatua de este santo, al igual que sucede en Portugal. Pero, los creyentes ponen toda su fe en la que se encuentra en Italia. Para poder encontrarla es necesario acudir a la Basílica de Santa María, en Trastévere. Un lugar de culto religioso, de los más antiguos y simbólicos de Roma, que muchos historiadores catalogan como el primero dedicado a la Virgen María.
La Iglesia fue profundamente restaurada durante el papado de Inocencio II. Una construcción que destaca por su belleza única y espectacular. Pues, brilla con su mosaico medieval (siglo XII–XIII) en la fachada, los mosaicos presentes en el ábside, obra de Pietro Cavallini, y su construcción arquitectónica. Un tesoro del arte medieval y símbolo de fe que se ha convertido en uno de los indispensables de los viajeros.
Durante siglos, muchos creyentes han asociado a San Antonio de Padua con el amor. Las personas que no consiguen encontrar a su pareja ideal ponen toda su fe en este santo. A lo largo de la historia, las maneras y ritos para acudir a él y rogarle por el amor han sido diversas. Pero, en la Basílica de Santa María, en Trastévere, los visitantes se arrodillan a sus pies con otro objetivo.
Muchos solteros acuden con papel y bolígrafo en mano y le escriben una carta solicitándole su deseo. Esa persona, con cualidades y características determinadas, que no logran encontrar. Algunos han tenido tantos fracasos amorosos que acuden a San Antonio de Padua como última esperanza. Y es que, tras rezarle y dejar la carta cerca de su ubicación, todo lo que queda es esperar.
Los visitantes que acuden a la Iglesia pueden ver cómo el lugar donde se encuentra la estatua se encuentra repleto de cartas de solteros, deseos de amor en los que San Antonio de Padua se encuentra trabajando. Y es que, no han sido pocas las personas que han puesto su fe en él y han encontrado el amor. Por ello, la creencia de acudir a Trastévere a visitarlo ha aumentado en la sociedad. San Antonio es el santo de lo perdido, de lo que parece imposible encontrar. Por ello, miles de fieles, de todos los lugares del mundo, acuden a él. No es magia ni una petición instantánea, es tener fe en el proceso y que lo perdido, si es el amor, te encontrará.