MURCIA
Viajamos hasta Murcia para conocer la historia que esconde el Santuario que alberga la Imagen de la patrona de la ciudad.
Es un momento perfecto para poner rumbo a la Región de Murcia, concretamente a la pedanía de Algezares. Allí nos topamos con una de las construcciones más impresionantes de la zona, como es el santuario de la Virgen de la Fuensanta. Su construcción comenzó en 1694, sobre los restos de una antigua ermita medieval. En este templo se encuentra la imagen de la Virgen de la Fuensanta, patrona de la ciudad de Murcia y de su huerta.
El edificio actual comenzó a gestarse hacia 1694 en la sierra de Carrascoy, en un enclave donde anteriormente existieron varias construcciones religiosas. Según la tradición, durante la Edad Media se decidió construir una ermita en una cueva, que estaba cuidada por monjes. De hecho, hay constancia documental desde 1429. Ante el evidente deterioro de esta ermita, se plantearon varios proyectos de reparación; sin embargo, la construcción del nuevo santuario no comenzó hasta mediados de febrero de 1694.
Por si fuera poco, hay que mencionar que la Virgen de la Fuensanta era una más de la gran cantidad de imágenes existentes; se tenía conocimiento de ella desde el siglo XV. Es más, se celebraban festividades en distintas fechas del calendario litúrgico. Es importante tener en cuenta que, en alguna ocasión, se celebró una romería hasta el Hospital de San Juan de Dios, pero jamás hasta la Catedral.
A finales del siglo XVII se produjo una importante sequía, por lo que muchos fieles fueron a rezar a la Fuensanta y según la tradición, tras las rogativas, la sequía remitió. Este hecho se repitió en varias ocasiones, por lo que, desde mediados del siglo XVIII, se consideró a la Virgen de la Fuensanta como patrona de la ciudad, lo que incrementó la relevancia del santuario.
Es importante tener en cuenta que, en 1925, Rafael Castillo Sáiz se encargó de realizar una restauración de las torres. Durante la Guerra Civil española, el templo sufrió la destrucción de su interior, por lo que tuvieron que reformarlo prácticamente al completo. De hecho, no fue hasta mediados del siglo XX cuando terminó dicha restauración.
Para comenzar, hay que destacar que es de estilo barroco y cuenta con una nave central con varias capillas en sus laterales, así como una cúpula en el crucero. En la parte exterior encontramos una fachada central obra de Toribio Martínez de la Vega, con dos torres laterales. Esta portada está construida en piedra sobre la que hay dos ángeles que sostienen el escudo del cabildo catedralicio de Murcia y, en el centro, la figura de la Virgen de la Fuensanta junto a San Patricio y San Fulgencio.
De su interior, destaca especialmente el retablo mayor, obra de Nicolás Prados López y Antonio Carrión Valverde, sustituye al anterior retablo barroco destruido en 1936. En su camarín encontramos la imagen de la Virgen de la Fuensanta. En la cúpula y el coro hay pinturas murales del pintor Pedro Flores García, donde se aprecian las romerías y la coronación de la Virgen. Cabe destacar que el Santuario está rodeado de diferentes construcciones y espacios, como son la Fuente Santa, la Casa del Cabildo o, incluso, el Monasterio de las monjas benedictinas, que está conectado al Santuario por un arco.