CROACIA
Isla de Lokrum: una excursión de naturaleza y patrimonio perfecta si viajas a Croacia
Si tienes planificado viajar pronto a Dubrovnik y estás empezando a mirar qué es lo que puedes hacer allí, te traemos una idea bastante chula: hacer una excursión a la isla de Lokrum.
La isla de Lokrum es un refugio natural que complementará a Dubrovnik, la ciudad principal de tu itinerario croata. Para llegar hasta ella solo tienes que acercarte al puerto antiguo de Dubrovnik y coger uno de los barcos que conectan con la isla. Después, en tan solo 10 o 15 minutos habrás llegado a esta joya de la costa dálmata.
Protegida como reserva especial de vegetación forestal desde 1948, Lokrum tiene aproximadamente el 90% de su extensión cubierta de plantas y árboles. Así, no te sorprenderá si te decimos que entre sus principales atractivos turísticos se encuentran bosques mediterráneos y jardines históricos que albergan una amplia variedad de especies vegetales.
Por otro lado, has de saber que Lokrum esconde un jardín botánico con el mismo nombre. Fundado en el año 1959, su origen se lo debe al archiduque Maximiliano de Habsburgo, quien adquirió la isla y estableció allí una residencia de verano, además de impulsar sus jardines. Pues bien, esta tradición botánica sigue hoy en el jardín botánico, donde se pueden ver plantas de alrededor del mundo.
Además de plantas, en la isla de Lokrum también hay animales. De hecho, te cruzarás con pavos reales cuando la recorras, pues hay muchos ejemplares vagando libremente por la isla. No obstante, aunque la naturaleza tiene un peso muy importante en esta isla, no es lo único que vas a encontrar en ella.
La isla cuenta con un importante patrimonio histórico ligado a la presencia de los monjes benedictinos, cuya abadía aparece documentada desde el año 1023. Así, durante la visita puedes visitar los restos del antiguo complejo monástico y recorrer sus viejos jardines.
Aparte de esto, otro lugar que merece la pena visitar es Fort Royal, una fortificación construida durante la ocupación francesa a comienzos del siglo XIX. Está situada en uno de los puntos elevados de la isla y ofrece unas vistas panorámicas de Dubrovnik y del mar Adriático.
Y hablando de mares, no hay mejor momento que este para contarte que esta isla croata tiene un lago salado llamado Mar Muerto. Está conectado con el mar, es pequeño y es muy famoso entre aquellas personas que quieren bañarse en un entorno natural. Sin embargo, no es el único sitio en el que darse un remojón, claro está, pues es una isla y está rodeada por el Adriático. Eso sí, no esperes grandes playas con mucha arena, porque lo que hay allí son más bien zonas rocosas desde las que acceder al mar.