FRANCIA
La Provenza es, en su conjunto y en primavera y verano, un impresionante cuadro de luz, color y belleza.
La Provenza es el destino primavera por excelencia… pero no toda la Provenza luce igual durante toda la primavera, es más, parte de ella, ya que se ilumina y aromatiza especialmente con la floración de la lavanda, es en verano cuando muestra sus estampas más bellas ¿y en mayo? En mayo es Luberon la zona que se lleva la palma, a continuación te contamos por qué.
Empecemos por ubicarnos en el mapa: Luberon está en el corazón de la Provenza, entre Avignon y Aix-en-Provence y es una zona rural famosa por sus pueblos medievales, sus viñedos, sus campos de flores, sus carreteras panorámicas, sus mercados provenzales y su Parque Natural que está, de hecho, protegido por la UNESCO tanto por sus paisajes como por su biodiversidad.
Además del Parque Natural, los pueblos de Luberon que merecen una visita son, en primer lugar, Gordes, que es probablemente el pueblo más famoso de toda la Provenza ¿por qué? Por sus casas de piedra color miel levantadas sobre una ladera, por sus vistas hacia el valle, por sus calles medievales, por su castillo y por su ambiente auténtico y elegante además de por sus espectaculares atardeceres; otro pueblo imperdible de Luberon es Roussillon, conocido como la Arizona provenzal por sus tonos rojos, naranjas y amarillos, una paleta cromática que debe a los antiguos depósitos de ocre sobre los que se levanta; ¿más pueblos bonitos de Luberon? Los hay, por supuesto: Bonnieux, por ejemplo, famoso por sus cafés y su excelente gastronomía y también porque está cerca del Bosque de Cedros de Luberon; y Loumarin, un pueblo que pasa por ser el mejor para vivir en la Provenza y que es especialmente popular por sus terrazas, mercados, tiendas… y por su ambiente artístico.
¿Y por qué es especialmente interesante visitar Luberon en mayo? Es más ¿por qué es en mayo cuando Luberon luce más bello? Hay varios motivos y el primero de todos ellos tiene que ver con la luz que en mayo es suave y dorada, tan artística y pictórica que pintores como Cézanne visitaron la zona tratando de atraparla; un segundo motivo lo representan los paisajes porque, ya en plena primavera, son de un tono verde intenso que tiene a amarillear en verano, los campos están llenos de flores silvestres, la amapolas los salpican por todas partes junto a rosales, glicinas, iris… y los olivos brillan especialmente en este mes del año.
Si a la belleza de luz y paisaje añadimos que el clima acompaña porque no hace demasiado calor, de hecho las temperaturas son agradables (rondan los 25ºC durante el día) y resultan perfectas para caminar al aire libre, si además te decides a disfrutar de una ruta por carretera, descubrirás que hay mucho menos tráfico que en los meses de verano.
Y eso no es todo, hay una razón más para visitar Luberon en mayo y tiene que ver con las cosas de comer: mayo es tiempo de fresas provenzales, de espárragos, de cerezas tempranas, de quesos frescos, de vinos rosados ligeros… los mercados de la zona son atractivos a rabiar en esta época del año y si a esto añadimos la rica gastronomía local que puedes disfrutar en sus restaurantes… te faltará tiempo para ponerte en marcha hacia Luberon antes de que acabe el mes.