JAPÓN

Septiembre es el mes de las 7 flores del otoño japonés

En los paisajes y jardines de otoño japoneses florecen siete flores. A continuación te contamos cuáles son y dónde verlas.

Hagi (lespedeza). Flores de otoño Imagen de Krzysztof Ziarnek, Kenraiz, licencia: CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Cuando pensamos en el otoño japonés solemos pensar en el momiji, el equivalente nipón al foliage, pero lo cierto es que el otoño japonés también es floral, no solo ocre, naranja, rojo… sino que también florece, florecen concretamente siete flores, todas en otoño aunque no todas a la vez sino en un periodo que va desde finales de agosto los más tempraneras hasta finales de octubre siendo los meses de septiembre y octubre los más recomendados para verlas.

¿Por qué siete flores y ni una más ni una menos?

No, no es porque esté científicamente demostrado que en Japón solo florecen siete plantas en otoño, la razón es más poética: Okura escribió un poema en el que decía que ‘en el campo otoñal, contando con los dedos las flores que florecen, descubro que son siete’; enumeraba a continuación el poeta las siete flores que descubría y que se convertirían después en las siete flores del otoño japonés (una lista sin refrendo botánico sino literario).

¿Cuáles y cómo son las siete flores del otoño japonés? A continuación las repasamos:

Hagi

Hagi. Flor de otoño. Japón. | Imagen de Miya.m, licencia: CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

Conocidas popularmente como el trébol japonés, son pequeñas flores rosadas o púrpuras de florecen entre agosto y octubre. ¿Y dónde ver estas flores? Kioto y Nara son los lugares más recomendados porque suelen florecer en los templos y jardines tradicionales; además, aquí descubrirás jardines dedicados a las siete flores así que no tendrás que dar más vueltas para verlas todas (o casi todas…).

Susuki

Susuki. Flor de otoño. Japón | Imagen de 松岡明芳, licencia: CC BY 3.0, via Wikimedia Commons

Son grandes plumeros plateados que florecen desde finales de agosto y hasta bien entrado el mes de octubre, los japoneses también se refieren a ellas como obana (que significa flor en forma de cola); el mejor lugar para ver estos plumeros plateados, que se utilizan además como ofrendas de la luna llena de otoño, es Sengokuhara, en Hakone porque allí hay grandes extensiones de susuki.

Kuzu

Kuzu. Flor de otoño. Japón | Imagen de Miya, licencia: CC BY 3.0, via Wikimedia Commons

Son racimos púrpura perfumados que florecen entre agosto y septiembre; lo más interesante de esta planta, además de sus enormes flores, es su uso culinario: sus raíces se usan para obtener kuzuku que es un almidón usado en la tradición nipona para espesar salsas y preparar dulces. Otro detalle de interés: aunque el kuzu es una planta milenaria nipona, en otros lugares se ha convertido en una suerte (mala suerte…) de especie invasora porque se adueña por completo de la vegetación local (sucede en el sur de Estados Unidos así que allí también puedes verla…).

Nadeshiko

Nadeshiko. Flor de otoño. Japón | Imagen de Shigen-net, licencia: CC BY 4.0, via Wikimedia Commons

Son flores rosadas que empiezan a florecer en verano, alrededor del mes de julio, y duran así hasta el mes de octubre; esta flor, su nombre, designa también a la mujer japonesa ideal definida como una mujer modesta, elegante, delicada y de carácter refinado; no es una asociación nueva sino antiquísima que, a nivel cultural, persiste hoy, de hecho la selección femenina de fútbol en Japón es popularmente conocida como Nadeshiko Japan.

Ominaeshi

Ominaeshi. Flor de otoño. Japón | Imagen de Alpsdake, licencia: CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

Son diminutas flores amarillas que florecen entre agosto y octubre; esta flor también está vinculada, culturalmente, a la mujer, de hecho su nombre en japonés antiguo significaba exactamente eso, mujer, e iba más allá: era la flor cuya belleza superaba a la de una mujer hermosa.

Fijibakama

Fijibakama. Flor de otoño. Japón | Imagen de Koba-chan, licencia: CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

Son pequeñas flores rosadas y con matices lila que florecen entre septiembre y octubre; esta flor destaca especialmente por su aroma porque, una vez seca, desprende una fragancia dulce que desde hace siglos se ha utilizado para perfumar la ropa o simplemente como planta aromática; el mejor lugar para ver estas pequeñas flores rosadas es Kioto, concretamente Oharano-jinja a finales de septiembre y principios de octubre.

Kikyo

Kikyo. Flor de otoño. Japón | Imagen de Ph0kin, licencia de dominio público CC0, via Wikimedia Commons

Popularmente conocidas como campanillas chinas, son grandes flores de color azul violeta que florecen en verano, alrededor del mes de junio, y permanecen así hasta el mes de octubre. Es la flor de los samurais porque las familias de samurais la utilizaban como emblema, en este caso no hay una simbología femenina como con otras flores de otoño sino más bien guerrera.