ANDALUCÍA
Viajamos hasta la ciudad andaluza de Granada para conocer todos los detalles de la impresionante Casa del Chapiz.
Es el momento más que perfecto para poner rumbo a la preciosa ciudad de Granada, donde nos topamos con un gran número de construcciones y monumentos verdaderamente impresionantes y de ensueño. Un claro ejemplo lo encontramos, precisamente, en la casa del Chapiz. Se trata de un singular edificio producto de la rehabilitación de dos viviendas moriscas del siglo XVI. Fue declarado Bien de Interés Cultural y, desde 1932, es la sede de la Escuela de Estudios Árabes.
Para comenzar, debemos saber que las casas fueron expropiadas en 1571 tras la participación de ambos dueños en el levantamiento de los moriscos por la Carta de Incorporación de Felipe II, estas viviendas pasaron a formar parte de la Corona de Castilla. Con posterioridad, el rey las cedió por cédula de 1583 a Juan Vázquez de Salazar, uno de sus secretarios.
Fue él quien las incorporó al Patronato de Salazar y las fue arrendando a varias personas e instituciones, entre las que se encontraba la Real Compañía de Fábricas y Comercio de la ciudad. Poco a poco, estas viviendas fueron pasando a ser casas vecinales, en las que los inquilinos fueron instalando negocios o pequeñas industrias.
Esto hizo que el deterioro fuera cada vez más notable, hasta que a principios del siglo XX estaban en estado de ruina. Fue en 1919 cuando se consiguió que esta construcción fuese declarada monumento arquitectónico y, diez años más tarde, pasó a manos del Estado. Con posterioridad, el reconocido arquitecto y restaurador Leopoldo Torres Balbás se encargó de llevar a cabo la restauración de esta edificación.
Es importante destacar que las casas ocupan una amplia parcela con huerta y jardín, y están situadas en la esquina de la cuesta del Chapiz y con el camino del Sacromonte. A pesar de que popularmente se denomine como Casa del Chapiz, en singular, lo más preciso es emplear el término en plural, puesto que estamos ante dos casas distintas y con orígenes diferentes.
Esta confusión se debe a que ambas comparten la crujía, lo que hace pensar que se trata de una única casa con dos patios. A pesar de todo, tanto por el estudio realizado a sus elementos arquitectónicos, así como por los datos documentales del siglo XVI que se conservan en la actualidad, se sabe que se trata de dos casas independientes. Eso sí, en su origen, podían haber formado parte de un palacio árabe.
El acceso se realizaba desde la placeta del Peso de la Harina y, al parecer, se erigió sobre los restos de un palacio nazarí del siglo XIV del que se conservan algunos elementos, como parte del trazado de la planta, que fueron aprovechados cuando se reedificó a principios del siglo XVI por el morisco Lorenzo el Chapiz. Este nombre ha perdurado no solamente en el conjunto, sino también en la calle en la que está ubicado.
Por aquel entonces, su cuñado Hernán López el Ferí optó por erigir otra vivienda, de menor tamaño. Dadas las circunstancias, es un hecho que ambas casas son un ejemplo de enorme valor en cuanto a arquitectura doméstica nazarí se refiere. En la actualidad, es uno de los grandes secretos que esconde Granada y que más llama la atención a todo aquel que decide visitar esta Casa del Chapiz.