PORTUGAL

Coimbra, así es la Salamanca portuguesa

Coimbra es la cuna del saber en Portugal porque ahí está la que fue la primera universidad del país.

Universidad de CoimbraPixabay

La ciudad de Coimbra fue la capital portuguesa en la Edad Media, hasta que Lisboa tomó el relevo pero bien podemos decir que es, todavía a día de hoy, la Salamanca portuguesa porque la Universidad de Coimbra, fundada en 1290, es no solo la más antigua del país sino una de las más antiguas de Europa y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La Universidad de Coimbra es de fama mundial por su antigüedad y también por su biblioteca, que es barroca, dorada y que parece casi un escenario teatral (Biblioteca Joanina) y por su torre, una torre que domina la ciudad y corona la vida académica de la Universidad.

Más lugares a visitar en Coimbra, además de la Universidad: la Catedral Vieja, románica y por tanto sobria, y la Catedral Nueva, barroca y construida posteriormente la vieja por los jesuitas; el Monasterio de Santa Clara la Vieja, un monasterio ligado a la reina Santa Isabel que estuvo durante siglos parcialmente inundado por el río Mondego, a orillas del cual crece la ciudad de Coimbra; además de estos lugares arquitectónicos, un espacio de gran atractivo en esta localidad portuguesa es la Baixa de Coimbra, un barrio de calles estrechas famoso tanto por sus cafés antiguos y sus librerías como por sus pequeñas tiendas.

Río Mondego a su paso por Coimbra | Pixabay

Además, como sucede en todos los lugares que son cunas del saber, la vida cultural de Coimbra es rica a rabiar, tanto que ha dado frutos como es una tradición musical propia: el fado de Coimbra, que es diferente al clásico fado de Lisboa, en Coimbra lo cantan los hombres, tradicionalmente universitarios, son algo así como nuestros tunos porque lo cantan por la noche y en tono melancólico (como, por otra parte, cualquier fado).

Además, si te acercas a conocer y disfrutar de la localidad de Coimbra, seguro que te encantará pasearte la región entera, visitando las montañas verdes de Serra da Lousa y sus aldeas de pizarra, el bosque denso de Serra do Buçaco, el río Mondego que es, además, el río más largo de los que nacen en Portugal e incluso Figueira da Foz, ciudad costera famosa por sus playas y su ambiente surfero.

Eso sin olvidarnos de las cosas de comer: aquí se disfruta de leitao da bairrada (cochinillo asado), la chanfana (cabra guisada con vino tinto), arroz de lamprea (cuando es temporada) y por supuesto los dulces de convento.

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