ASTURIAS
Viajamos hasta la ciudad asturiana de Avilés para conocer todos los detalles del imponente Palacio de Camposagrado.
Es el momento más que perfecto para poner rumbo a Asturias, concretamente hasta Avilés, donde tenemos la oportunidad de conocer un gran número de construcciones, monumentos y rincones verdaderamente especiales y de ensueño. Un claro ejemplo lo encontramos, precisamente, en el conocido como Palacio de Camposagrado. Se trata de un impresionante edificio palaciego de estilo barroco que no deja indiferente a todo aquel que decide visitarlo.
Para comenzar, debemos tener en cuenta que sus dos fachadas principales fueron construidas en el siglo XVII, es decir, la que da al actual parque del Muelle, que cuando fue construida daba directamente a la ría, y la que da a la plaza de Camposagrado. Eso sí, la parte que daba a la ría, se fusionó en su creación con la muralla defensiva de Avilés, debido a que daba directamente a esta zona, por lo que le otorga un carácter arquitectónico defensivo.
Por si fuera poco, cabe destacar que cuenta con hasta tres plantas. La inferior está cerrada con unas saeteras, mientras que la intermedia cuenta con imponentes galerías con diez arcos escarzanos que están perfectamente apoyados en columnas toscanas, enlazadas por antepecho de piedra. Por último, el tercer piso no es más que un añadido que se efectuó en una reforma posterior y se cree que fue en la que se llevó a cabo en el siglo XIX.
Es importante tener en cuenta que la parte de este Palacio que da a la plaza de Camposagrado fue diseñada, a buen seguro, por Francisco Menéndez Camina, reconocido arquitecto avilesino, entre 1693 y 1696. Es de estilo barroco por su decoración, destacando especialmente las dos torres con una altura más que el resto de la construcción, así como el escudo de armas de la familia situado sobre el balcón central. Del interior destaca especialmente la impresionante escalera de piedra, ya que el palacio fue reformado para albergar viviendas en los pisos superiores y tiendas en los bajos. De hecho, prácticamente en su totalidad, desaparecieron los elementos interiores que existían originalmente.
No podemos dejar de mencionar que este Palacio de Camposagrado situado en Avilés fue clave en 1809, durante la Guerra de la Independencia. Por aquel entonces, los franceses, no sin la oposición armada de los avilesinos, no tuvieron reparos a la hora de constituir en ese edificio su cuartel general. En la actualidad, alberga la Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias, que depende, directamente, de la Consejería de Educación y Ciencia del Principado de Asturias.
Sea como sea, lo que es un hecho es que su gran importancia histórica, arquitectónica y cultural ha hecho posible que el Palacio de Camposagrado se haya convertido en uno de los edificios emblemáticos de la ciudad asturiana de Avilés. Todo un símbolo que, año tras año, recibe la visita de cada vez más turistas y curiosos. ¡Y no es para menos!