LA MANCHA
Si el enoturismo es lo tuyo y viajas con mascota esta noticia te interesa.
En España si algo no falta son propuestas enoturísticas que nacen y crecen al calor de las diferentes zonas vinícolas; los amantes del vino, los viñedos, las bodegas, las catas, el maridaje y experiencias de lo más diverso ligadas al mundo del vino tienen zonas y lugares para elegir pero, si viajan con mascotas, la Ruta del Vino de la Mancha se vuelve especialmente interesante porque es (perdonen el anglicismo…) petfriendly.
La Ruta del Vino de la Mancha, que pasa por ser el mayor viñedo del mundo, resulta tan atractiva para los amantes del mundo del vino en general y del enoturismo en particular como para los amantes del mundo rural y eso que llamamos ahora Slow Tourism y ahora, además, cuenta con un reclamo muy especial y es que es también petfriendly ¿y qué significa eso? Pues que encontrarás no solo alojamientos sino también restaurantes y bodegas en los que tu mascota será bienvenida.
Disfrutar de la Ruta del Vino de la Mancha en primavera y verano es hacerlo antes de la vendimia, en días largos y cálidos, con paisajes bellos que van dejando el verde primaveral atrás y lucen tintes dorados camino del otoño que será, como siempre aquí, de vendimia; el ambiente en los pueblos es por una parte el típico de esa España que se ha ido vaciando pero por la otra el de esos lugares a los que siempre se vuelve, en donde siempre hay una casa familiar que abrir para luego disfrutar de la vida en las calles, de las verbenas en la plaza del pueblo, de las meriendas en el campo y hasta de alguna que otra romería.
Y todo ello sí, con tu mascota gracias a alojamientos como El Mirador de La Mancha en Villarrubia de los Ojos, el Hotel Casa Lorenzo en Villarrobledo, la Casa rural Tía Sofía en El Toboso o la Finca El Encinar en Pedro Muñoz; gracias también a bodegas como la de Finca El Refugio en Socuéllamos, Bodegas Castilblanque y Bodega El Vínculo en Campo de Criptana, Finca Antigua en la localidad conquense de Los Hinojos o Pago de la Jaraba entre Villarrobledo y El Provencio; y sí, gracias además a restaurantes como Las Musas, recomendado por la Guia Repson, con vistas a los molinos de Campo de Criptana y, en la misma localidad manchega, la Cueva La Martina, y El Rincón de la Mancha en El Toboso.
Mención especial merece Pedro Muñoz y no solo por su Mayo Manchego o por sus caminos naturales tan recomendados para los amantes del senderismo sino porque en su Oficina de Turismo organizan visitas petfriendly tanto a su Centro de Interpretación como a su famosa Fábrica de Harinas; además es también aquí donde se expone la Colección Zunzunegui con sus cientos de piezas relacionados El Quijote y su autor, Miguel de Cervantes.