Todo está en Bourdieu

Un cuento sobre Aldama y el PP

Imagen de archivo de Víctor de Aldama.Europa Press
  Madrid | 05/05/2026

"Esto es una historia de ficción. La literatura es un artificio para contar historias y que usa la realidad para ficcionar aquellos lugares a donde no podemos llegar, pero que pueden ser verosímiles. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, o no. Eso ya queda a expensas de su imaginación".

Esto es una historia de ficción. La literatura es un artificio para contar historias y que usa la realidad para ficcionar aquellos lugares a donde no podemos llegar, pero que pueden ser verosímiles. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, o no. Eso ya queda a expensas de su imaginación.

Primero los hechos. Víctor de Aldama es un corrupto. Porque no es corruptor, es un corrupto al mismo nivel que el del resto que se juzga. Un jeta que expolió los recursos públicos porque de otra manera no sabría hacer negocios, un tramposo que competía contra empresarios honestos pagando mordidas para sacar beneficio.

Un ejemplo de la peor calaña empresarial española que, si tuviera que hacer negocio solo con su talento, no le daría ni para tener un pequeño negocio de hostelería y no perder mucho producto en la merma de cada día.

El relato de ficción es el siguiente y está basado en hechos reales pero se pueden cambiar algunos elementos para acelerar la narración. Víctor de Aldama es un fascista próximo al PP y Vox y ve la oportunidad de forrarse tentando a un cargo público al que le va demasiado el vicio, las mujeres de todo oficio y profesión, el alpiste y la medicina tradicional lúdico-festiva.

Como en una historia de espías en la que las grandes agencias retiran a los activos que tienen problemas de ludopatía o deudas porque saben que son más fácilmente captadas por el enemigo, las piezas van encajando. El corrupto Aldama enlaza con ese cargo de virtud despistada a través de un guardaespaldas con contacto con la Guardia Civil, del mismo modo que él, al que incluso le han dado condecoraciones por hacer aquellas cosas que la benemérita no tiene permitido hacer en palabras de un alto cargo de antiterrorismo.

La manera en la que el corrupto Aldama consideró que era más fácil embaucar a un ministro de moral atomizada fue la de presentarle una estudiante de odontología que tenía entre sus actividades extracurriculares la de tener una relación afectivo-sexual con el ministro para que favoreciera en los negocios a aquel que le presentó a tan exuberante dentista.

Si Forsyth escribiera esta historia una de las actividades encargadas para esta sacamuelas sería la de acaparar todo tipo de material audiovisual con el ministro para que este no tuviera más elección que colaborar de todas las maneras posibles y, cuando ya lo hubiera logrado, hacerle ese 'ghosting' del que con tanta pesadumbre se quejaba el ministro.

En esa historia de ficción el corrupto Víctor de Aldama tiene vínculos directos con el PP con el que ya tenía relación mucho antes de que su nombre saliera a la luz. La actuación de Víctor de Aldama, siendo favorecido por la Fiscalía Anticorrupción por su colaboración, sin que se conozca dicha colaboración, para que pueda irse por platós de la fachosfera metiendo mierda contra el gobierno, sin seguir aportando pruebas, para que el PP pueda usarlo contra el gobierno.

En esta historia de ficción el PP tiene semanas antes de que se produzcan novedades judiciales información que les permite adelantarse estratégicamente calcando lo que después sucede en los tribunales mediante los hechos del corrupto de Aldama.

Esa historia de ficción tiene un corolario real y cierto. Porque esto es un hecho. El PP, de manera insospechada, ejerce la acusación particular en el juicio en el Tribunal Supremo y pide una condena que le permitiría no entrar en la cárcel a pesar de que el informe de la UCO considera a Víctor de Aldama el número uno de la trama de corrupción y se ha certificado que se quedó con más de cinco millones de euros por las actividades de la trama corrupta. Feijóo ha decidido luchar muy fuerte contra la corrupción trabajando para dejar libres a los corruptos.

Esto tampoco es ficción, solo es un análisis derivado de los hechos, no es extraño que la colaboración clara y diáfana entre Víctor de Aldama y el PP acabara, si la derecha llega al poder, con un indulto que permita al corrupto no pisar un día más la cárcel por los servicios prestados como captador de corruptos del PSOE y por su impagable labor para enmerdar en medios de comunicación con acusaciones falsas y mentiras, haciendo más fácil que la llegada al poder de la derecha se produjera. Recuerden que todo esto es ficción, pero a veces estas historias se cumplen.

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