AMPLIA GAMA DE MOTORES
El Dacia Duster, el Renault Captur y el Citroën C3 Aircross confoman esta lista de vehículos a los que es un gusto conducir, según el uso que vayas a hacer de ellos, pues los tres modelos tienen sus diferencias.
Cuando uno va al concesionario a buscar un coche, por mucho discurso que acompañe a la presentación del modelo, lo que realmente marca la diferencia es sentarse al volante y empezar a conducir. Hay coches que destacan por potencia, otros por tecnología y otros por diseño. Pero algunos convencen por algo mucho más difícil de conseguir: hacer que conducir resulte cómodo de verdad. Y no todos entienden la comodidad de la misma forma.
Hay SUVs que apuestan por una suspensión preparada para caminos rotos y firmes deteriorados. Otros priorizan la agilidad y la suavidad en ciudad. Y algunos aprovechan las ventajas de la propulsión eléctrica para ofrecer una conducción especialmente refinada. Estos son tres ejemplos muy distintos entre sí, pero con un objetivo común: reducir el cansancio y hacer la conducción más agradable.
El Dacia Duster no presume de una suspensión sofisticada ni deportiva. De hecho, utiliza un esquema delantero MacPherson bastante convencional. Pero precisamente ahí está una de sus virtudes: Dacia ha afinado la suspensión pensando en el confort sobre superficies complicadas, no en ofrecer tacto deportivo.
El resultado es un SUV que absorbe muy bien baches, juntas, pistas de tierra y asfaltos deteriorados. Tiene un tarado blando, recorridos de suspensión generosos y una altura libre al suelo superior a la media, algo que ayuda mucho cuando el firme deja de ser perfecto.
No es el SUV más ágil en curva ni el que transmite más precisión en carretera rápida, pero sí uno de los más cómodos cuando se conduce fuera del asfalto o en carreteras secundarias castigadas. Precisamente por eso muchos conductores destacan que transmite una sensación de robustez y relajación difícil de encontrar en SUVs urbanos más firmes.
Además, el Duster puede configurarse con motorizaciones bifuel, microhíbridas o híbridas, manteniendo siempre una orientación claramente práctica y aventurera.
El Renault Captur interpreta la comodidad de otra manera. Aquí no se busca tanto aislar el coche de caminos rotos como ofrecer una conducción ligera, sencilla y ágil en ciudad.
Su suspensión mantiene un equilibrio bastante logrado entre suavidad y control de carrocería. El coche cambia de dirección con rapidez, balancea menos que un Duster y se siente más compacto entre calles estrechas, glorietas o maniobras de aparcamiento.
Eso hace que el Captur resulte especialmente cómodo en el uso diario urbano, donde continuamente hay frenadas, giros, resaltos y tráfico denso. La dirección es suave, el tamaño contenido ayuda mucho y la respuesta general del coche transmite facilidad de conducción.
A cambio, cuando el asfalto empeora mucho o aparecen carreteras muy rotas, no filtra tan bien como el Duster o el Citroën. Pero precisamente esa puesta a punto algo más firme es la que le permite sentirse más ágil y dinámico.
Además, dispone de versiones gasolina, bifuel, microhíbridas e híbridas completas, adaptándose bastante bien a distintos tipos de conductor.
El Citroën C3 Aircross representa probablemente la interpretación más clásica del confort al estilo francés. Citroën lleva años apostando por suspensiones blandas y muy enfocadas al filtrado de irregularidades, y este SUV mantiene esa filosofía.
El C3 Aircross incorpora la suspensión Citroën Advanced Comfort, con amortiguadores de topes hidráulicos progresivos. En la práctica, esto ayuda a reducir la sensación seca al pasar por baches, juntas o badenes, logrando una conducción especialmente suave.
A eso se suma otro elemento importante: es el único de estos tres SUVs que puede elegirse con motorización totalmente eléctrica. Y ahí la sensación de confort aumenta todavía más gracias a la ausencia de vibraciones, la entrega instantánea y lineal, el silencio de marcha, y una conducción mucho más relajada en ciudad.
No busca ser especialmente deportivo ni preciso en curvas rápidas. De hecho, tiene más balanceo que el Captur. Pero precisamente esa suspensión blanda y ese enfoque tranquilo son los que le permiten destacar por suavidad de marcha.
Además, el nuevo C3 Aircross también puede configurarse con versiones gasolina o microhíbridas, e incluso ofrece siete plazas en determinadas motorizaciones.