SEGURIDAD VIAL
Esta herramienta es capaz de averiguar con más precisión el riesgo asociado al uso de medicamentos durante la conducción.
Investigadores del grupo Sabien del Instituto Itaca de la Universitat Politècnica de València (UPV), en colaboración con diferentes entidades, han desarrollado una nueva herramienta que identifica con más precisión el riesgo asociado al uso de medicamentos durante la conducción.
El trabajo, liderado por Vicente Traver y Salvador Borja y publicado en la revista científica Therapeutic Advances in Drug Safety, presenta la escala FMB (Factor sobre Movilidad y Base de riesgo), un modelo continuo y multifactorial que mejora la evaluación tradicional basada en el sistema Druid (Driving under the Influence of Drugs, Alcohol and Medicines), actualmente el referente más utilizado en Europa.
El sistema Druid clasifica los fármacos en categorías generales y presenta limitaciones en términos de reproducibilidad, aplicabilidad clínica y capacidad para discriminar entre medicamentos con perfiles similares.
Para responder a estas limitaciones, los investigadores de Itaca han desarrollado la escala FMB, una herramienta cualitativa que integra de manera estructurada variables claves relacionadas con la conducción, como los efectos adversos, su frecuencia, la dosis, la fase del tratamiento o la forma farmacéutica.
El objetivo es ofrecer información más clara y útil tanto para profesionales sanitarios como para pacientes.
Los resultados obtenidos muestran que la escala reproduce la clasificación cualitativa del sistema Druid, al tiempo que aporta una mayor resolución dentro de cada categoría. Esto facilita la identificación de diferencias relevantes entre medicamentos y mejora la evaluación en situaciones próximas a los umbrales de riesgo.
Esta escala permite diferenciar con mayor precisión entre medicamentos que, aunque compartan la misma categoría, no tienen el mismo impacto sobre la conducción. También transforma información compleja en un indicador claro y útil, lo que facilita la toma de decisiones clínicas y mejora la comunicación del riesgo entre profesionales sanitarios y pacientes.
De cara al futuro, esta herramienta podría integrarse en aplicaciones móviles, sistemas de receta electrónica o programas informáticos de farmacia para ayudar a tomar decisiones más informadas y reforzar la seguridad vial.
Desde Sabien-Itaca UPV destacan que este trabajo supone un avance metodológico en la evaluación del riesgo farmacológico durante la conducción, al incorporar un enfoque estructurado, transparente y reproducible que puede contribuir tanto a mejorar la práctica clínica como al desarrollo de estrategias de seguridad vial basadas en evidencia científica.
Los investigadores quieren rendir un reconocimiento especial a la figura de Ferran Mocholí, investigador del instituto fallecido hace unos años, cuya visión y propuesta inicial fueron decisivas para impulsar el origen de este trabajo.