SEGMENTO B
Dos modelos terrenales en comparación con otros EV del mercado. Cada uno con sus fortalezas: autonomía, potencia, diseño, equipamiento y maletero. Uno es considerablemente más barato que el otro.
Ahora que se ha convertido en crossover, el R4 eléctrico se ve obligado a dirigir la mirada hacia los SUV urbanos para encontrar a sus rivales. Uno de los últimos en incorporarse a este segmento es el Skoda Epiq. Dos coches a batería con valores inferiores a los 30.000 euros, pero con propósitos diferentes que marcan la pauta de que, aunque ambos sean vehículos terrenales y coincidan en la tracción delantera, no todo es lo mismo en el universo B-SUV.
El modelo checo apunta a acentuar la democratización de la movilidad eléctrica. Aunque por precio correspondería comparar al Renault 4 E-Tech con la edición de lanzamiento de este nuevo Skoda, el que abre las puertas al primer Skoda 100 % eléctrico de tracción delantera –a la espera de las versiones con batería básica– es el acabado Urban combinado con la de 51,5 kWh de capacidad útil.
Apoyándote en los 437 km que homologa de autonomía combinada y los 210 CV de potencia que desarrolla su motor eléctrico, es el SUV urbano a apuntar si lo que buscas es relación entre valor de mercado y rendimiento. Sujeto a financiación, el Epiq con dicha configuración lleva una etiqueta de 22.800 euros. Bajo la misma condición de pago, el eléctrico del rombo redondea en unos 26.500 euros y, a cambio, su batería de 40 kWh promete 308 km con una única carga y una máxima de 120 CV.
Eventualmente, el E-Tech supera la línea de los 400 km de eficiencia eléctrica y evoluciona a un nivel de potencia algo más decente cuando instala en su tren motriz la batería de 52 kWh, que lo lleva hasta los 150 caballos, pero en ese caso el coche se convierte en un crossover de 30.000 euros y un poco más. La conclusión es la siguiente: lo que se paga por este revival francés no es tanto el desempeño de su arquitectura eléctrica, sinosu vara de diseño y equipamiento.
El lenguaje visual del actual Renault 4 debe ser analizado de dos maneras. La inmediatamente inevitable es la que nace del legado. El eléctrico, condicionado por redimensiones y un diseño boxy car causados por estándares de seguridad más complejos que los del pasado, acaba siendo un sucesor injusto con el clásico de combustión e incluso menos expresivo que éste. La perspectiva cambia cuando trazamos un paralelismo hacia el segmento todo.
A diferencia de cómo el Skoda Epiq nos entra por los ojos, nadie podría afirmar que el R4 E-Tech presenta un concepto estético de B-SUV genérico, aún cuando, insisto, se ve dominado por factores propios de esta era de la industria como la robustez y las formas angulares.
Visto de esa forma, el Renault hace de su diseño un as de espadas y, en lo que a equipamiento se refiere, rápidamente despeja dudas. Con un alto grado de personalización, sus opciones de tapizado, su versión con techo de lona corredizo y un habitáculo orgulloso de ser la antítesis del minimalismo le basta para marcar una diferencia notable a su favor.
Queda claro que el SUV urbano francés vence en carácter a su rival checo y se inclinaría la balanza hacia su lado si fuese este aspecto el que buscas en un coche. Los números, no obstante, le sonríen al nuevo Skoda, incluso en esa otra batalla fundamental que libran los utilitarios: frente a los 420 litros de maletero del E-Tech, con 475 litros básicos y 25 adicionales de su frunk, el nuevo Epiq ha llegado para ser rey en volumen de carga junto a otro SUV de segmento B que está pronto a lanzarse: el Volkswagen ID.Cross.