¿EL COCHE DE TIKTOK?

La empresa de TikTok quiere crear un coche que se conduzca solo, pero no será como imaginas

ByteDance, la empresa propietaria de TikTok, investiga una tecnología de conducción autónoma basada en inteligencia artificial, aunque niega que vaya a fabricar coches.

TikTok ya sabe qué vídeo vas a querer ver antes incluso de que aparezca en tu pantalla. Ahora, su empresa matriz quiere trasladar esa capacidad de anticipación a la carretera. ByteDance está investigando una tecnología capaz de predecir el tráfico y tomar decisiones para que un vehículo se conduzca solo. Sin embargo, el denominado «coche de TikTok» no será necesariamente un automóvil fabricado por la compañía.

El algoritmo de TikTok quiere aprender a conducir

ByteDance se ha convertido en una de las empresas tecnológicas más importantes del mundo gracias, en buena medida, al algoritmo de recomendación de TikTok. Su gran virtud consiste en analizar una enorme cantidad de información, detectar patrones y anticipar qué contenido puede interesar a cada usuario.

La conducción autónoma plantea un desafío mucho más complejo, pero comparte parte de esa lógica. El sistema debe interpretar continuamente lo que sucede alrededor del coche, reconocer vehículos y peatones, calcular sus posibles movimientos y decidir cómo actuar.

Conducción autónoma de ByteDance | IA

Según las informaciones procedentes de China, ByteDance ha comenzado a explorar este campo mediante su división de investigación Seed. El proyecto estaría dirigido por el equipo especializado en los denominados modelos de mundo, una de las tecnologías más prometedoras para el desarrollo del coche autónomo.

Estos modelos construyen una representación digital del entorno y tratan de anticipar qué sucederá a continuación. No se limitan a reconocer que delante hay un peatón o un vehículo, sino que intentan predecir hacia dónde se moverán y cómo cambiará la situación durante los siguientes segundos.

No habrá un TikTok con cuatro ruedas

A pesar de lo llamativo del proyecto, ByteDance no está preparando un coche propio comparable a un Tesla, un BYD o un Xiaomi. Al menos, no existe ninguna confirmación de que quiera convertirse en fabricante.

La propia compañía reconoce que realiza investigaciones iniciales sobre inteligencia artificial física, pero niega que tenga planes para desarrollar comercialmente un negocio de conducción inteligente. Esto deja la iniciativa en una fase todavía muy temprana y sin un producto concreto anunciado.

El objetivo más probable sería crear la inteligencia artificial que posteriormente podría integrarse en vehículos fabricados por otras empresas. ByteDance actuaría así como proveedor tecnológico, aportando el cerebro digital del coche en lugar de diseñar la batería, el motor o el chasis.

La empresa ya conoce este modelo de negocio. Su división de servicios en la nube, Volcengine, trabaja con fabricantes de automóviles y proporciona soluciones de inteligencia artificial, procesamiento de datos y asistentes para el habitáculo. El modelo Doubao, equivalente chino de los asistentes generativos que están proliferando en Occidente, ya se utiliza en sistemas multimedia de diferentes marcas.

Conducción autónoma | Newspress

Los primeros vehículos podrían dedicarse a repartir mercancías

Uno de los escenarios que ByteDance estaría estudiando es la logística sin conductor. En lugar de comenzar transportando personas por el centro de una gran ciudad, su tecnología podría estrenarse en furgonetas, pequeños vehículos de reparto o plataformas que operasen en recorridos controlados.

Es una aplicación especialmente interesante porque permite limitar las rutas y reducir la variedad de situaciones que debe afrontar el sistema. También evita parte de la responsabilidad que implica llevar pasajeros, aunque cualquier vehículo autónomo que circule por una vía pública seguirá necesitando superar exigentes controles técnicos y legales.

La compañía también habría mantenido conversaciones con empresas especializadas y estaría tratando de incorporar a profesionales con experiencia en conducción asistida y autónoma. Esto sugiere que existe un interés real, aunque todavía no pueda hablarse de una entrada oficial en el mercado.

Furgoneta eléctrica de reparto de Amazon | Amazon

TikTok tendría una ventaja que los fabricantes no pueden comprar fácilmente

Para desarrollar un coche que se conduzca solo no basta con instalar cámaras y sensores. También se necesita una enorme capacidad informática, especialistas en inteligencia artificial, modelos capaces de aprender y, sobre todo, una ingente cantidad de datos.

ByteDance dispone de capital, centros de datos, procesadores y algunos de los mejores profesionales del sector tecnológico. No tiene la experiencia industrial de un fabricante de automóviles, pero podría compensarlo aliándose con compañías que sí sepan producir vehículos.

Esta fórmula recuerda, salvando las distancias, a la seguida por Waymo, nacida dentro de Google, o Zoox, propiedad de Amazon. La propia conducción autónoma de Tesla depende cada vez más de la potencia de sus ordenadores y de la capacidad de sus modelos de inteligencia artificial.

Por ahora, no existe un coche de TikTok ni una fecha para que llegue al mercado. Lo que sí existe es una empresa que ha aprendido a anticipar el comportamiento de millones de personas frente a una pantalla y que ahora quiere descubrir si esa misma clase de inteligencia puede anticipar lo que harán conductores, ciclistas y peatones en la carretera.