PURISMO JAPONÉS
Acaba de comenzar el Salón de Tokio, el evento que muestra las últimas novedades de las marcas niponas y que, además, podrían llegar a nuestro país con la nueva normativa de E-Cars.
El año 2026 ha arrancado con el Salón de Tokio 2026 y, como siempre, Japón no decepciona (imposible siendo el país que nos dio a Toyota). El Makuhari Messe en Chiba se ha transformado en el epicentro del motor con miles de aficionados pegados a los prototipos que las marcas locales llevan para presumir merecidamente. Toyota, Honda, Nissan y Suzuki son los reyes de la fiesta para no variar, y este año no vienen a jugar sino a mostrar hacia dónde apunta la movilidad japonesa y, de paso, dejar a todos con la boca abierta.
El Salón de Tokio siempre ha sido más que coches porque es un escaparate de tecnología, diseño y tendencias que luego llegan a las calles. Desde su fundación en 1983, y con más de 100.000 visitantes cada año, se ha convertido en un laboratorio de ideas donde la ingeniería japonesa y la creatividad se mezclan, y para los amantes del motor, las pruebas al aire libre siguen siendo la estrella, pero los prototipos conceptuales son los que marcan la agenda, anticipando cómo serán los coches que veremos circulando en pocos años.
Si eres un curioso del motor o simplemente quieres ver por dónde va Japón, el salón es el lugar para estar. Se han podido ver biplazas de motor central (aunque este año ya no hay curiosidades como el Kei-Car Honda S660), SUVs futuristas, híbridos deportivos y hasta colaboraciones con videojuegos que demuestran que Japón no tiene miedo de mezclar pasión y espectáculo.
Toyota llega a Tokio con un movimiento inesperado, y es que Gazoo Racing deja de ser solo una división deportiva para convertirse en una marca independiente. Este cambio no es solo de nombre porque supone un soplo de aire fresco para los fans de los deportivos japoneses. En el stand podemos ver el GR GT recién presentado, el GR GTR, el LFA Concept y un biplaza de motor central que insinúa el regreso de leyendas como el MR2 o el Celica.
Los prototipos de Toyota no están solo para fardar y muestran cómo la marca quiere competir con electrificación, rendimiento y diseño en un mercado que exige más cada año. Los detalles importan, desde la aerodinámica hasta la integración tecnológica, y Toyota ha para impresionado tanto a los periodistas como a los curiosos que se acercaron al Makuhari Messe.
Al final, lo que queda claro es que Toyota no quiere solo vender coches: quiere marcar tendencia. Su nueva Gazoo Racing independiente es punta de lanza de deportivos y biplazas que prometen emoción, innovación y un guiño al pasado glorioso de la marca. Para los gasolineros y fanáticos del motor japonés, esto ya es motivo suficiente para marcar Tokio 2026 en rojo en el calendario.
Honda no se queda atrás y presenta tres prototipos que harán que los fans del Civic y del Prelude se froten los ojos. El Civic e:HEV RS Prototype adelanta hacia dónde va la hibridación deportiva, mientras que el Civic Type R HRC Concept promete volver a poner a Honda en la palestra de los compactos de alto rendimiento. El Prelude HRC, recién resucitado, demuestra que los japoneses no olvidan sus iconos y que están dispuestos a reinterpretarlos con la tecnología de hoy, aunque siendo sinceros, el Prelude se ha pegado el batacazo en ventas en EEUU con solamente 204 unidades vendidas.
Estos concepts no solo buscan llamar la atención en el salón y son un mensaje directo a los rivales, mostrando que Honda apuesta por híbridos potentes, diseño cuidado y sensaciones de conducción puras. La combinación de eficiencia y deportividad parece ser la clave de esta marca, y los prototipos de Tokio dejan claro que no hay medias tintas: Honda quiere emocionar y hacerlo con coches que puedas imaginar conduciendo mañana mismo.
La mezcla de líneas agresivas, tecnología punta y reminiscencias de modelos clásicos en estos hondas genera un cosquilleo de emoción que sólo un salón de Tokio puede ofrecer, y Honda sabe que cada detalle cuenta y que aquí no solo se exponen coches, se despiertan pasiones.
Nissan se ha traído a Tokio lo que los fans de verdad esperan ver: el Nismo Concept y un Fairlady Z Nismo con cambio manual que hará que más de uno suspire. A esto se suma el X-Trail Rock Creed Multibed Wildplay y Leaf personalizados que enseñan cómo Nissan quiere combinar eficiencia, electrificación y diversión. Cada prototipo es un mensaje claro: Nissan no ha olvidado del todo ni a los fanáticos de los deportivos ni a los que buscan innovación tecnológica en sus vehículos de uso diario, aunque últimamente no de con la tecla en lo de ofrecer deportivos económicos.
Suzuki, por su parte, se toma un camino más lúdico y presenta el Jimny Nomade Monster Hunter Wilds Edition y la moto DR-Z4S Monster Hunter Wilds Edition, colaboraciones con el famoso videojuego. Aquí Japón muestra su lado más creativo y demuestra que un salón no es solo para coches sino también para experiencias, cultura y guiños a la imaginación de los fans de los videojuegos.
Todas estas marcas ponen sobre la mesa la diversidad del mercado japonés: deportivos, eléctricos, SUV y hasta homenajes culturales, y para cualquiera que se acerque al Makuhari Messe, esto significa una jornada intensa, con coches que emocionan y sorprenden, y prototipos que anticipan la dirección que tomará la industria automotriz japonesa en los próximos años.