LO NUEVO DE LEAPMOTOR PARA EUROPA
Una propulsión clave para un segmento clave. Eso sí, aplicando una fórmula de la casa para no resignar conducción a batería pura. Demos la bienvenida al B10 REEV...
Bruselas ya es historia. Leapmotor, uno de los fabricantes chinos de eléctricos con proyección en el continente, llevó al Salón del Automóvil belga su flota ampliada. La marca ya había anunciado su participación. Un punto de quiebre, ya que, pensando en las futuras convenciones, ahora tiene con qué rellenar su stand. Es que su gama de modelos necesitaba vehículos de segmentos clave en el mercado europeo. Pero no todo se trató de la presentación de sus nuevos hatchback y B-SUV, así como no todo se trata de 100 % eléctricos en su catálogo.
Leapmotor parece decidida a apostar por la alternativa a los PHEV y a los HEV convencionales. La propulsión que ya ofrecía a sus clientes en el SUV de tamaño mediano se expande a su SUV para el segmento C, visto de este modo en el evento de Bélgica por primera vez. El Leapmotor B10 en su faceta EV ya no estará solo cuando la versión electrificada –¿o debería decir repostada?– se oficialice y empiece a estar disponible para el mercado español. Tras el SUV compacto eléctrico ya conocido, los asiáticos aspiran a potenciar su firma y la demanda con la opción híbrida autorrecargable, pero no cualquier autorrecargable.
Procede correctamente el fabricante a la hora de comunicar, al anteponer ese híbrido sobre ese eléctrico. Mejor que no se nos haga costumbre referirnos a los vehículos con este tipo de propulsión como eléctricos con autonomía extendida. Si hay combustible, es híbrido. No importa de qué manera se impulsen las ruedas.
Dicho esto, en el Leapmotor B10 REEV no hay conexión mecánica del sistema térmico a los ejes, ya que este se limita a generar electricidad destinada a recargar la batería durante la conducción cuando su estado lo amerite.
Es decir, un coche que promete movilidad eléctrica pura en todo momento y ahorro de paradas de los usuarios en puntos de carga al no tratarse de un híbrido enchufable. "Garantiza una experiencia predecible, similar a la de un vehículo eléctrico, en todas las situaciones", describe el fabricante, mientras el Range Extender –es decir, el aporte a gasolina– será el que suministre la energía.
Practicidad y lealtad a un motor eléctrico que, por otro lado, entregará más de 200 caballos. De esa manera podría resumirse la esencia de esta variante híbrida a posicionarse en la línea de los 30.000 euros. Ya lo vimos en Bruselas. Ahora, a probarlo por ciudad y carretera.