NORMAL, YA ERAN SU PÚBLICO PRINCIPAL
Mercedes-Benz es de esas marcas que miman a sus clientes, y la prueba es que han decidido construirles un complejo de apartamentos de superlujo en Dubái.
Mercedes ya no se conforma con vender coches de lujo, debía aburrirse porque ha decidido que también puede construir ciudades enteras mientras tanto. La marca alemana acaba de confirmar su proyecto más ambicioso en el sector inmobiliario que consiste en 12 torres en Dubái con más de 13.000 residencias que llevarán la estrella de Stuttgart hasta el último rincón, y la cosa va en serio porque el complejo ocupará casi nueve millones de pies cuadrados en la zona de Meydan. Si creías que una firma de coches solo hacía coches, bienvenido a 2026.
La compañía alemana se ha aliado con Binghatti Developers para levantar "Mercedes-Benz Places - Binghatti City", un desarrollo que incluye un edificio central llamado Vision Iconic y otras 11 torres conectadas entre sí, todas bautizadas con nombres de concept cars históricos de Mercedes porque el marketing al final lo es todo. Vas a vivir en un edificio que se llama Vision One-Eleven, Vision Mercedes Simplex o Vision AVTR, y cada torre respira esa filosofía de diseño que la marca lleva perfeccionando desde hace 140 años.
Las torres no son solo rascacielos caros, porque Mercedes quiere trasladar su identidad completa al urbanismo y hacer que cada vivienda tenga el mismo rollo que un Clase S pero en versión apartamento. Axel Harries, responsable global de Servicio y Recambios de la compañía, lo explica con lenguaje corporativo y dice que quieren transferir el ADN único de la marca a espacios de vida holísticos, total que las casas van a ir con tonos negros y plateados, acabados en cromo, madera y cuero por todos lados, y esa sensación de lujo germánico que solo Mercedes sabe vender.
El exterior del conjunto persigue una presencia potente en el skyline de Dubái con líneas horizontales que evocan la parrilla icónica de los modelos de la marca, mientras que el efecto de flotación de las torres sobre estas bases refuerza esa sensación de ligereza que la firma lleva décadas perfeccionando.
El complejo no se queda en las torres, así que Mercedes y Binghatti han diseñado todo un ecosistema de servicios alrededor que incluye la Grand Promenade, una columna verde que conecta las diferentes zonas del desarrollo con espacios para eventos, áreas familiares, zonas de picnic y el Crown Arena. Si ya estás construyendo una ciudad entera, mínimo que tenga verde y no sea solo cemento, y aquí han metido de todo para que la vida comunitaria funcione sin que nadie tenga que salir del complejo.
Las instalaciones deportivas van a lo grande con piscinas familiares, piscinas infinity, gimnasios de última generación, espacios para yoga, pistas de jogging elevadas y hasta doce clubes deportivos especializados que incluyen pádel, squash, escalada, esgrima y simuladores de golf. El residente medio puede elegir entre ser tenista profesional o dedicarse a la esgrima los fines de semana, porque opciones no van a faltar. Mercedes ha metido infraestructura de movilidad eléctrica integrada, y los espacios comunes siguen la misma línea con salones de eventos, un gran salón de baile, salas de proyección privada, áreas de e-sports y servicios de conserjería de nivel hotelero, vamos que puedes vivir ahí dentro sin pisar la calle en semanas.
Mercedes demuestra con este movimiento que su ambición no tiene techo, porque la firma alemana sigue vendiendo berlinas, SUVs y eléctricos, pero ahora también se dedica a levantar rascacielos donde todo respira lujo germánico.
Dubái se convierte así en el laboratorio perfecto para un experimento que mezcla arquitectura, diseño automovilístico y un montón de dinero bien invertido, total que estas 13.000 residencias pueden ser tu próximo hogar si lo tuyo es vivir rodeado de cromo, cuero y la filosofía de una marca que lleva 140 años haciéndolo todo a lo grande, aunque primero tengas que pasar por caja y demostrar que el presupuesto te da para tanto. Seguramente esa haya sido la clave: Ya que su mercado principal está en Dubái, ¿qué menos que venderles de todo?