¿QUÉ OPINA ESPAÑA?

Nuestros vecinos estudian retirar el permiso de conducir a partir de los 75 años

La propuesta, que todavía no ha llegado al ámbito político, considera que a partir de esa edad puede producirse un deterioro físico que dificulte conducir con seguridad.

En Portugal lleva varias semanas sobre la mesa una propuesta de una plataforma pública que defiende retirar por completo el permiso de conducir a partir de los 75 años. Sus impulsores consideran que a partir de esa edad puede existir un deterioro físico importante que dificulte seguir conduciendo un automóvil de forma segura. Por ahora, esta propuesta no ha llegado al ámbito político, aunque la plataforma que la promueve continúa adelante con su recogida de firmas.

La postura de España

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha planteado en diferentes ocasiones la necesidad de modificar los períodos de renovación del permiso de conducir para los mayores de 65 años.

Entre las opciones propuestas se encuentra la realización de pruebas específicas para este colectivo a partir de los 65 años cuando tengan que renovar el carné. Otra posibilidad sería reducir la duración del permiso después de cada renovación, de manera que dejara de tener una vigencia de cinco años, como ocurre actualmente, y pasara a ser de dos o tres años.

Sin embargo, la posición oficial en Europa señala que los mayores de 65 años no constituyen un colectivo de riesgo en las carreteras, según las estadísticas de siniestralidad, aunque sí se trata de un grupo vulnerable en caso de accidente.

La DGT lleva tiempo apostando también por establecer restricciones a determinados conductores de este colectivo. De esta forma, al acudir a renovar el permiso pueden encontrarse con limitaciones que les impidan conducir solos o hacerlo durante la noche.

La opinión de la UE

Mientras tanto, Bruselas lleva años trabajando en un permiso de conducir digital y único para todo el territorio comunitario, una medida que supondría una mayor homogeneización de las normas de circulación en los países de la UE. Este proceso podría incluir un procedimiento común para los conductores de mayor edad, además de límites compartidos de velocidad y alcoholemia.