JUBILACIÓN DE TRANSPORTISTAS

Ocho de cada diez transportistas se quedan sin ayudas para jubilarse

La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España denuncia que 1.060 profesionales, pese a cumplir los requisitos.

La falta de presupuesto ha vuelto a dejar sin ayudas a ocho de cada diez transportistas que solicitaron las subvenciones para abandonar la profesión. La resolución provisional, publicada el 23 de junio por la Dirección General de Transporte por Carretera, confirma que los 9,6 millones de euros destinados a este programa ya se han agotado.

La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España denuncia que 1.060 profesionales, pese a cumplir todos los requisitos, se han quedado sin la ayuda por la falta de fondos disponibles.

¿Por qué ocurre esto?

La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España asegura que esta situación se debe a que el presupuesto destinado a estas ayudas lleva tres años sin aumentar.

Según la organización, la falta de nuevos Presupuestos Generales del Estado ha mantenido la partida en 9,6 millones de euros, una cifra que consideran insuficiente para cubrir las necesidades de un sector con una plantilla cada vez más envejecida.

El 20 % de transportistas obtendrán las ayudas

La dotación económica de 9,6 millones de euros solo alcanzará, de forma provisional, para conceder la ayuda a 320 transportistas, que recibirán 30.000 euros cada uno. La selección de los beneficiarios responde a los criterios fijados en la normativa: por un lado, se da prioridad a quienes tienen reconocida una incapacidad permanente que les impide continuar con su actividad; por otro lado, el dinero restante se asigna empezando por los solicitantes de mayor edad.

Como consecuencia de este sistema, por tercer año seguido ningún profesional menor de 65 años ha logrado obtener la subvención, aunque las bases permiten solicitarla desde los 63 años.

La lista de beneficiarios todavía puede cambiar, ya que los transportistas excluidos tienen un plazo para presentar alegaciones o subsanar errores antes de que la resolución sea definitiva.

La mayoría de los rechazos se deben al incumplimiento de los requisitos exigidos, como no estar al corriente de las obligaciones fiscales o no disponer de una autorización de transporte en vigor. Una vez revisadas las alegaciones, se publicará la resolución definitiva y se iniciará el pago de las ayudas.