PRUEBAS EN UN DODGE
Stellantis ha revivido con los eléctricos, y ahora prepara la batería que lo puede cambiar todo
El conglomerado automovilístico está comprobando el rendimiento en carretera de una tecnología que podrá cargar del 15% al 90% en menos de 20 minutos y que aguantaría tanto el frío como el calor extremos
La batalla de las baterías no da respiro. Las marcas saben que la victoria con el coche eléctrico está en el ofrecimiento de mayor capacidad de autonomía. Aunque parece que las chinas van un pasito por delante, las europeas no quieren quedarse demasiado atrás. Stellantis ya se encuentra en una nueva fase avanzada de su proyecto de desarrollar baterías en estado sólido, que deberían suponer un nuevo salto para la movilidad eléctrica.
El año pasado, la empresa Factorial, socia de Stellantis en el desarrollo de las baterías, ya anunciaron datos sobre la evolución de su tecnología de células FEST en estado sólido. Ofrecían una densidad energética de 375 Wh/kg, pueden cargar del 15% al 90% en solo 18 minutos y su rendimiento no se ve afectado ni con frío extremo de -30° ni en calor extenuante de 45°, temperaturas que ya se alcanzan durante el verano en zonas de interior.
Traslado al mundo real
Todos estos datos son un buen presagio, pero no valen para nada si no se mantienen en los testes realizados con la batería integrada en un vehículo, como los que ahora está llevando a cabo Stellantis equipando un Dodge Charger Daytona. "El desarrollo de baterías es un ejercicio de equilibrio. Necesitamos sistemas que ofrezcan beneficios reales en un vehículo real", afirma Ned Curic, Director de Ingeniería y Tecnología de Stellantis.
En otras palabras, hay que llevar las baterías del laboratorio a la carretera con éxito. Pero ese paso no es tan sencillo. Los ingenieros de Factorial y Stellantis deben realizar un trabajo de adaptación de las baterías a las arquitecturas de los vehículos del conglomerado automovilístico, sin afectar al rendimiento ni del coche ni de la propia fuente de alimentación. El resultado, eso sí, vale la pena. Supone situar a Stellantis en la cima de los vehículos eléctricos, preparada para competir sin escrúpulos.
Muchas más ventajas
Las baterías en estado sólido que ya están en fase de testes deberán garantizar cargas mucho más rápidas, una mayor autonomía e, incluso, un abaratamiento del precio del producto final. Esto se consigue porque el coste de producir las baterías en estado sólido es inferior. Vamos, que las ventajas no solo se dirigen hacia los conductores sino también hacia el fabricante. Ahora, las pruebas con el Dodge Charger Daytona están destinadas para perfeccionar estos beneficios y el rendimiento de la tecnología.
Siyu Huang, CEO de Factorial, comenta que "lo que hemos construido juntos, desde la química celular hasta la arquitectura de paquetes para permitir pruebas en carretera en el mundo real, es exactamente el tipo de colaboración profunda y completa que el estado sólido siempre ha requerido. Este hito no solo valida FEST; establece un nuevo estándar para lo que las baterías de estado sólido de grado automotriz pueden ofrecer y respalda el desarrollo de futuros vehículos diseñados para satisfacer las necesidades cambiantes de los conductores".