EL PLAN B DE TESLA

Tesla había hecho el Cybercab como un coche sin volante. Ahora hemos descubierto que esconde un volante como Plan B

El Tesla Cybercab no tiene volante ni pedales, pero los primeros pasajeros han descubierto un joystick virtual oculto en su pantalla que permite mover manualmente el robotaxi.

Tesla Cybercab Tesla

El Tesla Cybercab nació para demostrar que un coche completamente autónomo ya no necesita ni volante ni pedales. Pero los primeros pasajeros que están utilizando el robotaxi de Tesla en Estados Unidos han descubierto algo bastante curioso: el coche sí tiene una forma de conducirlo manualmente. Tesla simplemente la ha escondido dentro de su pantalla.

No se trata de un volante convencional, sino de una especie de joystick virtual que aparece en un menú interno del sistema y que permite mover el Cybercab a muy baja velocidad. Una solución que demuestra que incluso Tesla ha considerado necesario conservar un plan B humano para su coche sin conductor.

Interior Tesla Cybercab | Generada por IA

El Cybercab no tiene volante, pero sí una forma de conducirlo

El Cybercab es probablemente el Tesla más radical que hemos visto hasta ahora. El vehículo ha sido desarrollado desde el principio como un robotaxi completamente autónomo, por lo que Tesla directamente ha eliminado algunos de los elementos más básicos de cualquier automóvil.

No hay volante. Tampoco hay pedales. Ni siquiera están presentes algunos de los mandos físicos habituales de un coche convencional.

La idea es que el vehículo se encargue absolutamente de todo.

Pero varios pasajeros de los primeros Cybercab que están circulando en Austin han descubierto accidentalmente un menú interno que Tesla aparentemente no pretendía enseñarles.

En él aparece un gran control circular en la pantalla central que funciona prácticamente como un joystick. También pueden verse comandos relacionados con la marcha hacia delante, marcha atrás y otras funciones del vehículo.

En otras palabras: Tesla ha eliminado el volante físico, pero ha creado uno virtual.

Tesla Cybercab | Tesla

Un plan B para mover el coche cuando la conducción autónoma no puede hacerlo

Eso no significa que cualquier pasajero pueda coger el control del Cybercab cuando quiera.

Todo apunta a que esta función ha sido creada principalmente para empleados de Tesla, personal de mantenimiento o servicios de emergencia que necesiten mover el vehículo cuando este no pueda hacerlo por sí mismo.

El propio procedimiento previsto por Tesla contempla la posibilidad de mover manualmente el Cybercab utilizando los controles del vehículo después de realizar una autenticación.

La velocidad además estaría limitada a aproximadamente 7 mph, unos 11 km/h.

Es decir, no pretende convertir la pantalla en un volante con el que conducir normalmente por carretera, sino permitir pequeñas maniobras: sacar el coche de una plaza, moverlo dentro de unas instalaciones o apartarlo si queda detenido en un lugar problemático.

Los pasajeros que han encontrado accidentalmente esta interfaz tampoco han conseguido controlar el vehículo, lo que indica que existen bloqueos adicionales para impedir que cualquiera pueda utilizarla.

Tesla Cybercab | Tesla

Hasta los coches autónomos necesitan que alguien pueda tomar el control

La existencia de este sistema encaja además con uno de los grandes problemas de los robotaxis.

Un coche autónomo puede circular correctamente durante miles de kilómetros y encontrarse después con una situación excepcional que su software no sabe resolver: unas obras improvisadas, un objeto bloqueando el camino, una señalización extraña o simplemente la necesidad de mover el vehículo durante una operación de mantenimiento.

Precisamente por eso ya hablamos en Centímetros Cúbicos de la posibilidad de que Tesla necesite operadores humanos capaces de intervenir cuando sus robotaxis encuentren situaciones que no pueden resolver.

La diferencia es que este control descubierto ahora está integrado directamente dentro del Cybercab.

Y llega además en un momento especialmente delicado. Las autoridades estadounidenses están examinando precisamente cómo Tesla ha podido certificar un vehículo que prescinde de elementos que tradicionalmente eran obligatorios, como volante, pedales o retrovisores.

Prototipo Tesla Cybercab | EP

El Cybercab es la prueba más importante para la conducción autónoma de Tesla

Todo esto convierte al Cybercab en algo mucho más importante que un simple taxi eléctrico.

Tesla lleva años defendiendo que sus coches terminarán siendo capaces de circular sin intervención humana. De hecho, Tesla ya ha realizado en España demostraciones de su sistema Full Self-Driving supervisado, aunque todavía existe una enorme distancia entre un sistema supervisado por el conductor y un vehículo como el Cybercab.

Porque el Cybercab lleva esa filosofía hasta sus últimas consecuencias: directamente elimina al conductor de la ecuación.

O al menos casi.

Porque ahora sabemos que, escondido detrás de uno de los menús de su pantalla, Tesla ha decidido conservar una última posibilidad de intervención humana.