LÍMITES DE ALCOHOLEMIA

No todos los positivos en alcohol son iguales: el caso del camionero del camión cisterna que puede acabar con pena de cárcel

El conductor de un camión cisterna ha dado 0,75 mg/l de alcohol en aire espirado en un control preventivo, por encima de los 0,60 mg/l que se considera un delito contra la seguridad vial.

Conducir después de haber consumido alcohol, por mínimo que sea, es un riesgo para la seguridad vial, aunque las consecuencias no sean las mismas para todos los conductores. Es más, hay un límite legal que marca lo que es una multa con pérdida de puntos y lo que pasa a ser un delito penal. Y sí, ese límite existe para todo el mundo, pero es más 'tolerante' con los conductores particulares que con los profesionales.

Hace unas semanas, la Guardia Civil interceptó al conductor de un camión cisterna en un control preventivo con una tasa superior a 0,75 mg/l de alcohol en aire espirado. El límite actual es de 0,25 mg/l en aire espirado y se reduce hasta 0,15 mg/l para los conductores profesionales y los noveles. Es decir, que este conductor quintuplicaba la tasa de alcohol permitida y entraba en el terreno de cometer un delito contra la seguridad vial.

El conductor de un camión cisterna está considerado un conductor profesional, al nivel de un conductor de camión, autobús, ambulancia o taxi, entre otros.

Alcohol en el coche | Pixabay

Por qué un camionero tiene menos margen que un conductor particular

En España, la normativa distingue entre conductores generales y conductores profesionales. El límite permitido es de 0,25 mg/l de alcohol en aire espirado (0,5 g/l en sangre), pero la cifra baja hasta los 0,15 mg/l en aire espirado (0,3 g/l en sangre) para los profesionales del transporte de mercancías y de viajeros.

¿Por qué razón? Porque no es lo mismo conducir un turismo que un conjunto articulado de hasta 44 toneladas, ni las consecuencias son las mismas en caso de un error de cálculo, frenar más tarde o un despiste.

Por esto, la normativa española considera que el estándar de seguridad debe ser más alto para los que transportan mercancías o pasajeros. Lo mismo ocurre para los conductores noveles en sus dos primeros años de carnet.

Alcohol en el coche | Pixabay

Cuando la tasa de alcohol no es una multa y pasa a ser un delito

Al superar los 0,60 mg/l en aire espirado o 1,2 g/l en sangre, deja de ser una multa administrativa con sanción económica y pérdida de puntos para ser un delito registrado en el Código Penal. En el caso concreto del conductor de Cantabria, estaba muy por encima de ese umbral penal, que en realidad es igual para cualquier conductor.

Y esto lo que significa es que ya no tenemos que mirar al Reglamento General de Circulación, sino que tenemos que irnos al artículo 379.2 del Código Penal. Es el que establece la tasa que constituye un delito contra la seguridad vial, con penas de prisión de entre tres a seis meses, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.

Además, por supuesto, de la retirada del permiso de conducir durante un periodo de entre uno y cuatro años, y la consecuencia implícita de perder el trabajo.

Test de alcoholemia | iStock

La DGT quiere rebajar el límite, pero el Congreso echa el freno

La Dirección General de Tráfico (DGT) lleva años haciendo campaña para rebajar la tasa máxima permitida hasta un límite que, aunque no será 0,0, en la práctica sí que será lo más parecido posible a la 'tolerancia cero'.

  • Conductores generales: 0,2 g/l en sangre o 0,10 mg/l en aire espirado.
  • Conductores profesionales y noveles: 0,2 g/l en sangre y 0,1 mg/l en aire espirado.

Es decir, que la propuesta de la DGT equipara también la tasa de alcohol (y las consecuencias) entre los conductores particulares y los profesionales para estar más alineados con los límites de alcohol de otros países europeos.

El Congreso de los Diputados tumbó la propuesta el pasado mes de marzo, así que, de momento, siguen vigentes los límites actuales y parece que continuará así en un futuro cercano. A pesar de que la DGT trabaja para rebajar la tasa y sostiene que una pequeña cantidad de alcohol (incluso por debajo del límite permitido) afecta a la percepción del riesgo, al tiempo de reacción y a la capacidad para tomar decisiones.