LA OTRA XIAOMI
Xiaomi ya trabaja en una segunda marca de automóviles centrada en coches eléctricos de autonomía extendida, una tecnología híbrida que podría encajar especialmente bien en mercados como Europa.
Hace apenas unos años parecía imposible imaginar a Xiaomi convertida en un fabricante de coches a gran escala. Pero tras el éxito mediático del SU7 y la expansión de su gama eléctrica en China, la compañía ya está preparando el siguiente paso: una nueva submarca de automóviles con una estrategia completamente diferente.
Y lo más llamativo es que no estará centrada en coches 100% eléctricos puros.
Diferentes informaciones procedentes de China apuntan a que Xiaomi lanzará próximamente una nueva marca llamada Skynomad, destinada específicamente a vehículos EREV, es decir, eléctricos de autonomía extendida. El primer modelo será un gran SUV de tres filas de asientos conocido internamente como Kunlun.
La gran novedad aquí no es únicamente el nacimiento de una segunda marca. Es el cambio de filosofía que representa.
Hasta ahora, los coches de Xiaomi como el SU7 o el futuro YU7 apostaban por una arquitectura completamente eléctrica. Sin embargo, la compañía parece haber entendido algo que muchas marcas chinas llevan tiempo explotando: el eléctrico puro no encaja igual de bien en todos los mercados ni en todos los perfiles de conductor.
Por eso Xiaomi quiere entrar ahora en el terreno de los EREV, una fórmula que está creciendo muchísimo en China gracias a fabricantes como Li Auto.
En este tipo de vehículos, las ruedas se mueven siempre mediante motores eléctricos, pero existe un pequeño motor de gasolina que actúa como generador para alimentar la batería cuando es necesario. En la práctica, funcionan casi como un coche eléctrico, pero eliminando gran parte de la ansiedad de autonomía.
Y eso puede ser especialmente interesante en Europa.
El futuro Kunlun no tendrá demasiado que ver con el diseño del SU7. Las primeras imágenes de pruebas muestran un SUV grande, cuadrado y mucho más orientado al espacio interior y los viajes familiares.
Según las filtraciones procedentes de China, el coche rondará los 5,2 metros de largo y ofrecerá configuraciones de seis y siete plazas. Xiaomi incluso habría estado probando el modelo junto al Li Auto L9, uno de los grandes referentes del mercado EREV chino.
También se espera un enfoque claramente tecnológico. Las últimas unidades de pruebas ya muestran sensores LiDAR sobre el techo, señal de que el coche incorporará los sistemas avanzados de asistencia a la conducción que Xiaomi está desarrollando para sus futuros modelos.
Pero probablemente lo más sorprendente sea la batería. Las informaciones hablan de un pack cercano a los 70 kWh, enorme para un híbrido enchufable tradicional.
Eso permitiría superar los 400 kilómetros de autonomía eléctrica en determinadas condiciones, acercándose muchísimo más al comportamiento de un coche eléctrico que al de un híbrido convencional.
Aunque Xiaomi todavía no vende oficialmente coches en España, todo apunta a que su desembarco europeo acabará produciéndose antes o después. Y precisamente esta nueva estrategia podría facilitar mucho las cosas.
El principal problema del coche eléctrico en muchos mercados europeos sigue siendo la infraestructura de carga, el precio y la incertidumbre de muchos conductores ante viajes largos. Por eso los EREV empiezan a verse como una solución intermedia muy interesante.
Además, Xiaomi parece querer hacer exactamente lo mismo que ya ha hecho en electrónica de consumo: crear distintas marcas y gamas para atacar varios segmentos al mismo tiempo.
Mientras el SU7 funciona como escaparate tecnológico y deportivo, Skynomad podría convertirse en la división más práctica, familiar y orientada al gran volumen de ventas.
Y eso demuestra algo importante: Xiaomi ya no piensa como una empresa tecnológica que fabrica coches. Empieza a pensar como un fabricante de automóviles global.