EL MODO CIUDAD OBLIGA A IR COMO ELÉCTRICO HASTA UNOS 8 KILÓMETROS
Nos hemos subido en el espectacular segundo modelo electrificado de Lamborghini.
Lamborghini vislumbraba un futuro con superdeportivos equipados ya con tecnología eléctrica. El primero de todos iba a ser el Lanzador, un SUV coupé mostrado en 2023. Sin embargo, en los últimos compases del pasado año, la marca italiana ha dado marcha atrás, al menos de momento, con el desarrollo de esta tecnología para sus modelos.
Un camino intermedio, que mantenía su ADN, pero con cierto grado de electrificación, y que comenzó con el Revuelto, su primer superdeportivo híbrido enchufable.
El Revuelto mostró cómo se puede utilizar la tecnología híbrida enchufable para elevar las prestaciones a otro nivel. Hoy nos subimos en el espectacular Lamborghini Temario, su segundo modelo electrificado.
Afilado, bajo y espectacularmente bonito. El Lamborghini Temerario destaca por un diseño muy agresivo, donde los patrones hexagonales se ven por toda la carrocería. Comenzando por sus luces diurnas, y siguiendo con el capó y los faros, estos últimos con tecnología Matrix LED.
De lateral, vemos una silueta atlética de 4,7 metros de largo en la que destacan las nuevas llantas de 20 pulgadas delante y 21 detrás. Este llamativo color se llama Viola Pasifae, que pertenece a la extensa paleta de 400 colores posibles que hay para este Lambo.
Y como guinda del pastel, tenemos una trasera imponente y llamativa, con una espectacular salida central de escape.
Dentro es también muy radical, pero tecnológico a la vez. Te encuentras un volante deportivo con carbono y muchos botones y diales para jugar. Detrás del volante, unas levas fijas en la columna de dirección y, más allá, está el cuadro de instrumentos personalizable, de 12,3 pulgadas.
En el centro hay otra pantalla, en este caso vertical de 8,4 pulgadas, y otra delante del acompañante, de 9,1. Y para ir siempre bien sujeto en el asiento tenemos estos envolventes bacquets.
Subirse en un Lamborghini siempre es una experiencia increíble. El Temerariohereda el legado del Huracán, que es al que sustituye, y lo hace con un sistema híbrido enchufable que trabaja codo con codo con un nuevo V8 biturbo muy especial. Con todo esto, tienes bajo el pie derecho hasta 920 CV.
Este conjunto motriz se ha hecho desde cero para la ocasión, y es capaz de estirarse hasta las 10.000 revoluciones por minuto con un sonido espectacular… Además, integra uno de los tres motores eléctricos en el bloque del motor térmico y unido al cigüeñal directamente, sin embrague.
Este V8 que respira detrás de mí tiene ese motor eléctrico de flujo axial, y ambos dirigen toda la potencia a las ruedas traseras. Pero tenemos otros dos motores eléctricos que, en este caso, se encargan de mover las ruedas delanteras cuando la ocasión lo requiera.
El sistema prioriza la propulsión trasera, pero con la posibilidad de convertirla en total para aumentar la seguridad. Pero lo mejor es escuchar la celestial sinfonía que llega a tus oídos cuando lo subes de vueltas. Este conjunto híbrido está alimentado por una pequeña batería de 3,8 kWh.
Además, cuenta con varios modos de conducción: el más llamativo es el Cittá, o ciudad en italiano, que fuerza al coche a moverse en modo eléctrico durante aproximadamente 8 km, con una potencia de hasta 190 CV; el Strada, carretera en italiano, el modo normal por excelencia, aunque de normal no tiene nada en esta bestia, porque cuentas con 800 CV; aunque llegamos hasta los 920 CV en los modos más deportivos, el Sport y Corsa.
Lo que más nos ha sorprendido es la entrega de esos 920 CV. Al ser un motor turboalimentado, esa patada inicial la esperas. Pero a lo que no estás acostumbrado es a cómo sube de vueltas y a cómo se estira entregando potencia. Parece que no se acaba nunca.
Todo ofreciendo unas prestaciones de otro mundo. De 0-100 km/h en solo 2,7 segundos, junto con una velocidad máxima de 343 km/h. Por suerte llevas un sistema de frenos de altísimo rendimiento: unos discos carbocerámicos con pinzas de 10 pistones que paran al Temerario de una forma sublime, a pesar de que en la báscula da unos 1.700 kg.
A pesar de ello es muy ágil, y es una pasada trazar curvas con él. Tiene un rollo diferente: es agresivo, directo, con un motor inacabable y una caja de cambios de doble embrague que te sacude en el asiento en cada golpe de leva.