HASTA 631 KM DE AUTONOMÍA Y 7 PLAZAS
Test a fondo Mercedes GLB eléctrico: espacio y formidable eficiencia para un SUV muy familiar
El SUV compacto de Mercedes-Benz estrena generación con una carrocería más grande, una gama totalmente electrificada y la posibilidad de seguir ofreciendo hasta siete plazas.
Cuando Mercedes-Benz lanzó el GLB en 2019 lo hizo con una propuesta poco habitual dentro del segmento de los SUV compactos: un modelo de apenas 4,6 metros de longitud capaz de transportar hasta siete ocupantes.
Esa fórmula, orientada claramente al uso familiar, se ha mantenido, en nuestra opinión ganando en imagen, sobre todo, en la segunda generación, empezando por evidentes cambios en diseño, y continuando por la tecnología y mecánica.
El nuevo GLB crece hasta los 4,73 metros de longitud, una evolución que no solo mejora su presencia, sino que también repercute en el espacio disponible para los pasajeros y el equipaje.
A nivel estético adopta el nuevo lenguaje de diseño de la marca, muy influenciado por los últimos modelos eléctricos de Mercedes-Benz.
El frontal presenta una imagen más limpia y aerodinámica, con unos nuevos faros Matrix LED unidos por una banda luminosa que recorre la parte superior de la parrilla.
Esta última incorpora iluminación con un patrón formado por 97 estrellas, uno de los rasgos distintivos del modelo.
La vista lateral se caracteriza por unas proporciones muy rectas y unas llantas de nuevo diseño que pueden alcanzar las 20 pulgadas. Detrás, el elemento más llamativo son los pilotos LED con una firma luminosa en forma de "C" inclinada.
El habitáculo apuesta claramente por la digitalización. El salpicadero integra tres pantallas bajo una misma superficie acristalada: un cuadro de instrumentos de 10,25 pulgadas, una pantalla central multimedia de 14 pulgadas y, de forma opcional, otra pantalla situada frente al acompañante.
La practicidad continúa siendo uno de los principales argumentos del GLB. Además de poder configurarse con hasta siete plazas, ofrece un maletero de 540 litros, una cifra que aumenta hasta 1.715 litros al abatir los asientos posteriores.
A ello se suma un compartimento delantero de 104 litros, destinado a ampliar la capacidad de carga.
La electrificación pasa a ser protagonista en esta nueva generación. En su lanzamiento, el GLB esta disponible como eléctrico con dos variantes: una versión (unidad de prueba) de 272 CV y propulsión trasera, capaz de homologar hasta 631 kilómetros de autonomía, y otra con 354 CV y tracción total.
Durante esta prueba nos hemos puesto al volante del GLB 250+, la variante de mayor autonomía. Equipa un motor eléctrico de 272 CV que, según Mercedes-Benz, alcanza una eficiencia de hasta el 93%.
Un dato que no desmentimos, porque aunque no es tan frugaL como su hermano pequeño en versión berlina (ver prueba CLA 250+) por tamaño, peso y aerodinámica, lógicamente, nos ha dejado asombrados y va a dar mucho juego a las familias, sobre todo.
Además, incorpora una solución poco habitual entre los vehículos eléctricos: una transmisión de dos velocidades, diseñada para ofrecer una mejor respuesta en aceleración y reducir el consumo cuando se circula a velocidades elevadas.