En Barcelona
Arranca el juicio por el despido a moderadores de las redes de Meta que denunciaron problemas de salud mental por el contenido que les tocaba filtrar
Los detalles Los exempleados de la empresa Telus, que tenía como cliente a Meta, acumularon más de 1.200 reclamaciones por estrés postraumático o depresiones severas, por el contenido que veían a diario.
Resumen IA supervisado
El juicio por el despido de más de 2.000 trabajadores de Telus, empresa encargada de moderar contenidos para Meta, ha comenzado en Barcelona. Los trabajadores denunciaron problemas de salud mental debido al contenido perturbador que debían filtrar, como material de explotación infantil y violencia extrema. A pesar de las demandas judiciales, Telus cerró su sede en Barcelona en 2025, argumentando motivos productivos tras la retirada de Meta como cliente. El sindicato FIST alega que los despidos fueron represalias por las reclamaciones de la plantilla. El tribunal deberá decidir si los despidos fueron justificados o una estrategia para evitar litigios.
* Resumen supervisado por periodistas.
Este martes ha empezado en Barcelona el juicio por el despido de más de 2.000 trabajadores vinculados a Meta, la empresa de Mark Zuckerberg. Varios trabajadores de Telus, la empresa que moderaba los contenidos de sus redes, denunciaron problemas en su salud mental por el terrible contenido que tenían que filtrar. La empresa niega que se trate de una "represalia" por las demandas judiciales de la plantilla.
Estos trabajadores han sido durante años el filtro de lo que hay en las redes sociales de Meta. "Esto me atraía muchísimo porque pensaba literalmente que estaba haciendo un bien real a la sociedad", comentó una de las exempleadas en Salvados en 2024.
Eran los moderadores de contenido que consumen los usuarios. Sin embargo, la dureza de los vídeos que tenían que filtrar les acabó afectando. "Empecé a ver un contenido pederasta, de explotación infantil, pornografía infantil...", comentó la extrabajadora. Otro exempleado relató en Salvados un vídeo en el que alguien "cogía a su hijo de dos años y lo abría en canal".
Miguel Ángel Basch, secretario general del sindicato FIST, explica que acumularon más de 1.200 reclamaciones pendientes por daños en su salud mental como "estrés postraumático, depresiones severas y crónicas (...) a raíz del visionado de contenido directamente inhumano".
Una decisión "vinculada a la producción"
En 2025, y con los procedimientos judiciales ya abiertos, Telus anunció el cierre de la sede de Barcelona, dejando a 2.000 trabajadores en la calle. Desde el sindicato Fist, denuncian que son represalias por las reclamaciones de la plantilla.
"¿Ustedes se quejan, hacen valer sus derechos, toman acciones sindicales? Pues estas son las consecuencias", reprocha Basch.
La empresa se defiende diciendo que es un motivo estrictamente vinculado a la producción. "Era una causa productiva porque el cliente, Meta, se va. Por tanto, desaparece la función", sostiene Alejandro José de Llano, representante de CCC Barcelona.
Ahora el tribunal tendrá que determinar si hubo motivos suficientes en los despidos o si fue una estrategia para deshacerse de una plantilla con numerosos procedimientos judiciales.