Subida del IPC
Tour por los supermercados en busca de las mejores ofertas: así enfrentan los consumidores la subida de precios por la inflación
Los detalles Hay quienes van hasta a cuatro establecimientos diferentes para intentar ahorrar lo máximo posible.
Resumen IA supervisado
El aumento del IPC en agosto, impulsado por los carburantes, ha llevado a los consumidores a cambiar sus hábitos de compra, buscando ofertas específicas para ahorrar. Muchos optan por visitar varios supermercados para encontrar los mejores precios en productos concretos. Un hombre en Bilbao comparte que, al comparar precios y elegir cuidadosamente dónde comprar, logra ahorrar unos euros semanalmente, acumulando un ahorro mensual significativo. Otros consumidores también siguen esta estrategia, aprovechando las ofertas y utilizando aplicaciones para identificar los supermercados más económicos. Esta táctica permite un ahorro mensual de entre 20 y 30 euros, aliviando el impacto del alza de precios.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los carburantes han disparado el IPC de agosto hasta 4,3% y los consumidores ya empiezan a notarlo, también, al ir al supermercado. Llenar la cesta de la compra es cada vez más caro y los expertos han detectado un cambio de patrón en el consumo: cada vez se busca más la mejor oferta de un alimento concreto.
Para ceñirse al presupuesto, algunos consumidores deciden hacerse el tour por los supermercados y ahorrar unos euros. "Suelo fijarme en precios comparando distintos supermercados, y las cosas que me interesan, pues voy a uno o voy al siguiente", cuenta un hombre en Bilbao, que enseña su compra a laSexta: "Aquí he cogido unos yogures y un poco de fruta".
Asegura que funciona para ahorrar algo de dinero. "En la compra de una semana puedes notar un par de euros, pero al cabo del mes ya son ocho o diez", sostiene.
Con la subida de precios, el objetivo es ir a por los productos más baratos o, al menos, intentarlo. "A lo mejor vamos a tal sitio y luego me acuerdo, y digo, no, que allí vale más barato", afirma una mujer.
Los huevos, en un establecimiento, el pan de molde en otro, la fruta más barata en aquel... Quienes siguen este método buscan la mejor opción, teniendo en cuenta el bolsillo y la calidad. "Voy a cuatro supermercados diferentes, en cada uno cojo las cosas que quiero de ese", relata una mujer.
Explica que "en uno compro la compra del mes, al otro voy a por las chupitainas, a otro voy a por cosas concretas que solo hay en ese". Lo mismo que hace otra consumidora, que se fija en las bajadas de precio de los productos. "Por ejemplo, aquí vienes y baja un poquito el precio, y en el otro supermercado no lo baja", esgrime.
También hay quien está atento a las ofertas de cada súper y va a la compra con los deberes hechos, como Estela. "Lo miro en la aplicación de los supermercados y, según donde sea más barato, lo compro en un lado o en otro", afirma.
Ella se ahorra al mes unos "20 o 30 euros". Una estrategia que, euro a euro, acaba notándose al llenar la nevera.