Netanyahu y su genocidio
Ben Gvir culmina el plan de Israel para acabar con la UNRWA: así celebra en un vídeo tomar la sede del organismo en Jerusalén Este
Los detalles Tras los ataques del 7 de octubre, Israel ha desarrollado una campaña de ataques contra la agencia de la ONU para los refugiados palestinos. Siempre bajo la misma excusa: la UNRWA es una organización terrorista.
Resumen IA supervisado
El ministro israelí Ben Gvir ha vuelto a generar controversia con sus declaraciones y acciones contra los palestinos. Conocido por su postura ultraderechista, ha propuesto medidas extremas como asesinatos selectivos en Gaza y la creación de cárceles exclusivas para palestinos. Recientemente, ha ocupado la oficina de la UNRWA, la agencia de la ONU para refugiados palestinos, en Jerusalén Este, como parte de la campaña de Israel contra esta organización. Desde los atentados del 7 de octubre, Israel ha atacado centros educativos y hospitales de la ONU, alegando que son infraestructuras terroristas, lo que ha agravado la crisis humanitaria en Gaza.
* Resumen supervisado por periodistas.
"Estoy sentado aquí, en lo que era la oficina del director de la UNRWA". Estas declaraciones ya se han convertido en el enésimo desafío y en la última falta de respeto hacia la vida de los palestinos del ministro israelí Ben Gvir.
Este hombre es el ministro de Seguridad Nacional de Benjamin Netanyahu, aunque es más conocido por sus declaraciones ultraderechistas en las que ha celebrado la creación de cárceles solo para palestinos. Porque Ben Gvir ha llegado a pedir la muerte de todo niño y adulto de la Franja de Gaza.
"Creo que deberían llevarse a cabo asesinatos selectivos en Gaza, eliminando a 30 o 40 personas cada noche. No solo a quienes representan una amenaza inmediata; hay gente allí que no merece vivir, que no debería vivir, que ni siquiera son personas; les estoy haciendo un cumplido al llamarlos personas", ha salido por la boca de este ultra.
La última bofetada a los derechos humanos la ha dado al sentarse en la oficina de la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, que ha sido ocupada por las tropas del ejército israelí. "No hay UNRWA, no hay administración, ya no estarán aquí", ha celebrado.
Se trata de la escuela profesional más antigua de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, situada en Jerusalén Este. Su toma por Israel es la culminación de la campaña de acoso y derribo de los de Netanyahu contra la organización humanitaria.
Llevan desde los atentados perpetrados por Hamás el 7 de octubre. Primero, Israel atacó sus centros educativos. "La escuela fue atacada porque había gente en ella", denunció entonces la UNRWA. Después, destruyeron las instalaciones donde vivían cientos de familias palestinas junto a sus hijos. En dicho ataque, murieron varios menores. "No encuentro a mi hija", gritaba un palestino entre llantos.
Netanyahu ha bombardeado deliberadamente hasta hospitales y clínicas de la ONU. Dentro de ellas, había personas heridas y ancianos. Sin olvidar que su falta de humanidad le ha llevado a bloquear los repartos de comida y crear una crisis de hambruna en la Franja de Gaza.
Todo con la misma excusa multiusos: la agencia de ayuda a los refugiados de la ONU sería una organización terrorista. O, en palabras de Benjamin Netanyahu: "Atacamos a terroristas y destruimos sus infraestructuras".
Nada más lejos de la realidad, porque es importante recordar que se trata de una agencia de las Naciones Unidas que busca proveer una vida mínimamente digna para los cerca de 6 millones de refugiados palestinos.