Polémica medida
Miles de argentinos protestan en Buenos Aires contra la ley de propiedad privada bajo el lema 'La patria no se vende'
Los detalles El Gobierno argentino optó por retirar del proyecto objeto de debate el capítulo que rebajaba el tope a la venta de terrenos a capital extranjero ante la visible falta de apoyos.
Resumen IA supervisado
Miles de argentinos se congregaron en Buenos Aires bajo el lema "La patria no se vende" para protestar contra un proyecto de ley sobre la inviolabilidad de la propiedad privada, debatido en el Senado. A pesar de que el Ejecutivo retiró un capítulo que permitía aumentar el límite de venta de tierras a extranjeros, los manifestantes, organizados en diversas agrupaciones, se reunieron frente al Congreso. La policía dispersó a la multitud con gases lacrimógenos y camiones hidrantes, resultando en 12 detenidos y varios heridos. Jorge Macri, jefe de Gobierno de Buenos Aires, defendió la actuación policial, calificando a los manifestantes violentos como "delincuentes anarquistas".
* Resumen supervisado por periodistas.
Bajo el lema de 'La patria no se vende', miles de argentinos han desafiado a la lluvia en la ciudad de Buenos Aires para protestar contra el proyecto de ley sobre 'inviolabilidad de la propiedad privada', que ha sido debatido esta misma tarde en el Senado.
Autoconvocados y organizados en agrupaciones políticas, sindicales, barriales, gremiales o estudiantiles, así como en movimientos sociales, los manifestantes se han reunido frente a las puertas del Congreso de la Nación en contra de la propuesta oficialista hasta que, finalmente, efectivos de las fuerzas de seguridad han dispersado a los convocados utilizando gases lacrimógenos y camiones hidrantes.
Si bien la concentración fue convocada antes de que el Ejecutivo central tomara en la víspera la decisión de retirar del proyecto objeto de debate el capítulo que rebajaba el tope a la venta de terrenos a capital extranjero, los manifestantes han concurrido igualmente a la sede del Congreso en aras de mostrar su oposición hacia la iniciativa.
Entre ellos se encontraba, rodeado de pancartas que rezan frases como "no se vende, quema ni desaloja", Mateo S., quien ha acudido a la protesta en calidad de autoconvocado reivindicando la importancia de mantener límites a la venta de terreno a manos extranjeras especialmente en un contexto en el cual, ha lamentado, el país tiene al frente a un presidente, Javier Milei, de clara tendencia "entreguista", especialmente en materia de recursos naturales y tierras raras.
"El hecho de que puedas tener a un privado extranjero, cuyos intereses pueden no coincidir con el interés del pueblo argentino en general, decidiendo sobre territorios que son patrimonio de los argentinos es una ataque indirecto a la soberanía", ha manifestado Mateo en declaraciones a Europa Press.
De acuerdo con la normativa vigente, los privados extranjeros -ya sean personas físicas o jurídicas- no pueden disponer de más del 15% de las tierras rurales a nivel nacional, provincial o municipal, ni comprar más de 1.000 hectáreas en zona núcleo agropecuaria. Sin embargo, el polémico capítulo planteaba la eliminación del referido tope.
Ante esta situación, el Gobierno argentino optó inicialmente por ampliar al 25% el porcentaje de la superficie nacional, provincial y departamental que las personas físicas o jurídicas extranjeras pueden adquirir de tierras productivas, según recogen medios argentinos como el diario 'La Nación'. No obstante, ante la visible falta de apoyos, el Ejecutivo optó este miércoles por, finalmente, retirar el capítulo en cuestión.
Al menos 12 detenidos durante las protestas
Las fuerzas federales han informado de la detención de tres manifestantes, así como de tres efectivos heridos, dos de ellos de gravedad, pertenecientes a la Gendarmería, que habrían recibido pedradas en la cabeza por las cuales han sido trasladados al Hospital Churruca, según informa el diario 'La Nación'. Por su parte, la Policía de la Ciudad ha dado parte de nueve detenidos por "atentado y resistencia a la autoridad", lo que eleva la cifra a un total de doce detenidos.
Ha sido entre las 17:00 y las 18:00 horas (hora local) cuando las fuerzas de seguridad se han valido de gases lacrimógenos, camiones hidrantes y balas de goma para desalojar a los manifestantes de la plaza.
Sobre la actuación policial se ha pronunciado el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, quien ha remarcado que la orden de la Policía era "clara", siendo esta "hacer cumplir la ley y defender a la ciudad de los violentos que pretenden destruirla".
"Quemaron contenedores, rompieron veredas, destrozaron patrulleros y atacaron a la Policía", ha afirmado Macri para, seguidamente, tachar de "delincuentes anarquistas" a quienes "alteran el orden de manera violenta y agreden a la Policía". "Son enemigos de nuestro estilo de vida", ha espetado.