Riada en Nepal
Nepal, contra el reloj: se sigue buscando vida bajo el lodo cinco días después de la riada
Los detalles La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres ha indicado en un comunicado publicado en redes sociales que hasta ahora se han confirmado 939 fallecidos y 279 heridos, a los que se suman 4.247 desaparecidos.
Resumen IA supervisado
Nepal continúa la búsqueda de supervivientes tras una riada devastadora que ha cobrado casi 900 vidas. Los rescatistas trabajan contrarreloj, enfrentándose a condiciones climáticas adversas y a un terreno complicado por las inundaciones y las infraestructuras destruidas. Sin embargo, hay esperanza para 950 trabajadores atrapados en túneles de plantas hidroeléctricas, que podrían estar vivos. Además, se han enviado 30 toneladas de alimentos a las zonas afectadas, y el suministro eléctrico se ha restablecido en varias localidades. Un experto chino explicó que el desastre comenzó con una avalancha de hielo, evolucionando a un flujo de detritos.
* Resumen supervisado por periodistas.
Casi una semana después de la devastadora riada que ya ha dejado casi 900 muertos, Nepal sigue buscando supervivientes. Los equipos de rescate lo hacen a la desesperada, conscientes de que cada hora que pasa juega en contra de hallar a personas con vida.
Lo hacen en unas condiciones climatológicas que no dan tregua. Mientras bomberos y rescatistas trabajan sobre el terreno, las riadas y las inundaciones se suceden sobre unas tierras que ya están completamente asoladas. Además, las infraestructuras de comunicación, como carreteras y puentes, han quedado muy dañadas, cuando no destruidas. Todo esto, sumado a una orografía montañosa y rocosa que de por sí es compleja y requiere de un tiempo del que no se dispone para hallar los últimos reductos de vida bajo el lodo.
No obstante, no todo lo que llega de Nepal son malas noticias. Se estima que 950 trabajadores de plantas hidroeléctricas se habrían quedado en túneles de las instalaciones hidroeléctricas, y las autoridades creen que muchos de ellos podrían permanecer con vida.
También prosigue el envío de ayuda humanitaria a la zona, concretamente de 30 toneladas de alimentos que han llegado a Rasuwa y a Nuwakot, la gran mayoría aportadas por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU. Además, se ha restablecido el suministro eléctrico en la mayor parte de los municipios de Kalika y Naukunda, en Rasuwa.
Un experto del Ministerio de Recursos Naturales de China subrayó el viernes que el desastre fue una cadena de sucesos que comenzó con una avalancha de hielo a gran altitud y evolucionó hasta convertirse en un flujo de detritos de alta velocidad antes de impactar contra las instalaciones fronterizas en Gyirong, descartando la posibilidad de un desbordamiento de un lago glaciar.