Reino Unido
Ultras a la caza del migrante: un grupo de agitadores intenta evitar la llegada de varias embarcaciones a Portsmouth
Los detalles El grupo de ultras, liderado por el agitador de derecha Danny Tomo, trató de que las embarcaciones que traían a 140 migrantes a Reino Unido llegaran al puerto.
Resumen IA supervisado
En Reino Unido, las manifestaciones racistas continúan por segundo día consecutivo. Un grupo de encapuchados intentó bloquear el puerto de Portsmouth para impedir la llegada de un barco con 140 migrantes desde Francia. Los manifestantes, liderados por Danny Tomo, un conocido agitador de extrema derecha, se enfrentaron violentamente a la policía, lanzándose al agua y provocando disturbios que resultaron en detenciones. El Gobierno de Andy Burnham ha condenado estos actos, calificándolos de violentos. A pesar de los esfuerzos diplomáticos y de seguridad, la ola ultraderechista sigue creciendo en Europa, afectando ciudades como Dover, Helsinki y Copenhague.
* Resumen supervisado por periodistas.
En Reino Unido, por segundo día, se han producido manifestaciones racistas. Un grupo de encapuchados ha intentado cortar los accesos del puerto de Portsmouth (Inglaterra) para evitar la llegada de una embarcación con 140 migrantes a bordo procedentes de Francia.
Con golpes contra la Policía e insultando a los agentes: "Está protegiendo nuestro país. No le importa nada. Eso es asqueroso. Deberías avergonzarte". E incluso lazándose al agua.
Todo para detener el traslado de más de un centenar de migrantes llegados en varias embarcaciones por el Canal de la Mancha a Reino Unido. Porque lo que empezó siendo un marcha hacia al puerto de Portsmouth acabó con disturbios y detenciones a la fuerza.
El Gobierno de Andy Burhnam ya ha condenado la actitud de los ultras. "Lo que vimos en Portsmouth obviamente sobrepasa los límites. Fue un comportamiento violento", ha afirmado la secretaria jefe del Tesoro de Gran Bretaña., Emma Reynolds.
Concretamente fue un grupo dirigido por Danny Tomo, un agitador de extrema derecha con antecedentes penales que se incluso se atrevió a negociar con los agentes allí presentes.
Porque ni la reunión de Burnham y Emmanuel Macron para frenar el fujo de migrantes ni el aumento en seguridad calma una ola ultraderechista que se extiende por toda Europa.
El sábado fue Dover, pero también Helsinki o Copenhague. Diferentes ciudades donde se respira el mismo aire de odio contra el migrantes.