Imposible numerar
Ceuta no puede precisar cuántos menores han llegado: la saturación retrasa su identificación y los centros ya superan el 1.600% de ocupación
Los detalles Cuando la Policía localiza a un joven cuya apariencia indica claramente que es menor o este presenta documentación que lo acredita, su identificación es sencilla. Sin embargo, el problema surge con quienes se encuentran en una franja de edad cercana a la mayoría de edad, entre los 16 y 18 años.
Resumen IA supervisado
La crisis migratoria en Ceuta presenta un desafío complejo: no se puede determinar con precisión cuántos jóvenes inmigrantes son menores de edad. Las autoridades deben recurrir a pruebas médicas para determinar la edad, un proceso afectado por la saturación de los servicios sanitarios locales. La identificación es sencilla cuando los jóvenes parecen claramente menores o tienen documentación, pero es complicada para aquellos entre 16 y 18 años. Actualmente, los centros de protección de Ceuta acogen a unos 560 menores, aunque solo tienen capacidad para 29 plazas, lo que ha llevado a la administración a habilitar nuevos recursos. La legislación española e internacional obliga a proteger a estos menores, quienes quedan bajo la tutela de la administración al llegar solos a España.
* Resumen supervisado por periodistas.
La crisis migratoria que vive Ceuta tiene un elemento especialmente complejo: nadie puede decir con exactitud cuántos de los jóvenes que han llegado son menores de edad. Por su parte, las autoridades explican que, en muchos casos, resulta imposible determinarlo de forma inmediata y es necesario recurrir a pruebas médicas, un proceso que ahora mismo también está afectando por la saturación de los servicios sanitarios de la ciudad.
Cuando la Policía localiza a un joven cuya apariencia indica claramente que es menor o este presenta documentación que lo acredita, su identificación es sencilla. Sin embargo, el problema surge con quienes se encuentran en una franja de edad cercana a la mayoría de edad, entre los 16 y 18 años. En esos casos, la determinación de la edad requiere exploraciones médicas que, según explican los expertos, están sufriendo retrasos porque los hospitales ceutíes están desbordados.
Asimismo, a la falta de una cifra cerrada de menores se suma a la presión que soporta el sistema de protección. Según los últimos datos facilitados por el Gobierno de Ceuta, hace apenas unos días había alrededor de 560 menores acogidos en los centros de protección de la ciudad.
El problema es que esas instalaciones fueron diseñadas para albergar únicamente 29 plazas, por lo que actualmente funcionan con una ocupación cercana al 1.600% de su capacidad. Ante esta situación la administración ceutí ha tenido que habilitar dos nuevos recursos para intentar atender la llegada de menores, aunque insiste en que la presión sigue siendo insostenible.
La ley obliga a proteger a los menores
La legislación española e internacional establece que todo menor extranjero que llega solo a España debe quedar bajo la tutela de la administración, sin que pueda ser devuelto de manera inmediata.
Las sentencias del Tribunal Supremo y la normativa vigente recuerdan que estos menores pasan automáticamente a estar bajo la protección de las comunidades autónomas. Solo pueden abandonar ese sistema si son reclamados por sus progenitores o mediante los procedimientos legales previstos.