Tragedia en Urda
Dos días, misma estrategia y muchas incongruencias: Puente reparte culpas entre el resto, descarta dimitir y relata su "calvario" personal
Los detalles El ministro, que ha cuidado cada expresión para evitar decir "error humano", ha deslizado en numerosas ocasiones la idea para incluso detallar el perfil del operario. El LZB ha pasado de fallar "en algunas ocasiones" a registrar "170 incidencias" en 2026.
Resumen IA supervisado
Óscar Puente, ministro de Transporte, ha comparecido dos veces ante los medios tras el accidente ferroviario en Urda que ha dejado 69 muertos. Ha dejado claro que no piensa dimitir y ha repartido culpas entre otros, evitando mencionar "error humano". Sin embargo, ha insinuado errores al referirse a decisiones erróneas y la falta de acción del centro de control. Ha descrito al controlador involucrado y ha criticado al Iryo por problemas con el material. Puente ha mostrado incomodidad con la prensa y ha afirmado que su dimisión no aliviaría a las víctimas. Además, ha hablado de su propio "calvario" en plena campaña electoral.
* Resumen supervisado por periodistas.
Dos días diferentes, misma estrategia. Así han sido las comparecencias de Óscar Puente. Así han sido las declaraciones ante los medios del ministro de Transporte por el accidente en Urda. Por un siniestro ferroviario que ha dejado ya 69 muertos y por el que, como ha dejado claro, no pasa por su cabeza dimitir al menos por el momento.
Y también ha dejado claro que va a repartir la culpa entre el resto. Entre otros. Entre todos los que no sean él mientras ataca a la prensa. Tanto en caliente, por sus palabras el miércoles, como en frío, con más datos en su declaración del viernes. En dos comparecencias en las que ha cuidado al máximo cada expresión para evitar mencionar la expresión "error humano".
Eso sí, la ha deslizado en alguna que otra ocasión. Con términos como "a todas luces es una decisión errónea" o "el centro de control tiene tiempo más que suficiente para constatar el error y no lo resuelve". "¿Es un error? ¿Qué puedo decir? Si lo digo parece que cometo algún tipo de ofensa", ha dicho mientras afirmaba que no iba a usar "a ningún trabajador como escudo".
Y luego, ha descrito el perfil del controlador que gestionaba esos trenes: "48 años, dos años de experiencia, en el sector desde febrero y adecuadamente formado. Llevaba dos horas trabajando".
Porque Puente tiene para todos los que no ocupan cartera ministerial alguna. Por ejemplo, al Iryo, tren al que pasó de no querer culpar a hablar de que tenían "un problema en el material embarcado".
El ZLB, motivo de contradicción
Lo que sí ha cambiado de un día para otro es el LZB, porque si el miércoles fallaba "en algunas ocasiones", el viernes se convirtió en una incidencia que en este 2026 había tenido lugar "170 veces".
Sigue estando igual de incómodo con la prensa, a la que llegó a decir que escuchase antes de preguntar para que no se convirtiera todo "en un interrogatorio": "No me parece lógico que se nos exija explicar lo que ha sucedido y que se nos critique por explicarlo".
La dimisión, de momento, nada: "No sé qué nivel de confort le puede proporcionar a una víctima el que yo dimita".
La última, la de pensar en él. La de hablar de "calvario" para hablar de sí mismo: "Sé lo que me espera. Sé al calvario que me van a someter y más en campaña electoral".