En la zona cero
Cuarto día de trabajos en Urda: la Guardia Civil busca restos biológicos mientras comienza a recuperar los enseres de los pasajeros
Los detalles A primera hora de este sábado se han reanudado los trabajos sobre el terreno, en los que participan alrededor de medio centenar de efectivos. Cuatro perros especializados en la búsqueda de restos biológicos se turnan para rastrear la zona y revisar los vagones antes de que puedan ser retirados.
Resumen IA supervisado
La Guardia Civil sigue trabajando en la zona del accidente ferroviario de Urda, Toledo, en su cuarto día de operaciones, centrada en la búsqueda de restos biológicos y personas desaparecidas. Un equipo de medio centenar de efectivos, apoyado por cuatro perros especializados, inspecciona minuciosamente el área. Entre los perros se encuentra Arsa, quien ya participó en un accidente anterior en Córdoba. Las tareas incluyen el levantamiento de vagones afectados y la recuperación de objetos personales. Además, se emplean drones para vigilar y documentar el área. El accidente, ocurrido el 28 de octubre, involucró a un tren AVE de Renfe y uno de Iryo, resultando en uno de los siniestros ferroviarios más graves recientes en España. Castilla-La Mancha mantiene el Plan Territorial de Emergencias activado, mientras la Guardia Civil lidera las investigaciones y recuperaciones.
* Resumen supervisado por periodistas.
La Guardia Civil afronta este sábado el cuarto día de trabajos en la zona cero del accidente ferroviario de Urda, en Toledo, con la búsqueda de posibles restos biológicos y de personas desaparecidas como una de las principales prioridades. Los agentes continúan inspeccionando el terreno "palmo a palmo" con ayuda de unidades caninas, mientras avanzan las tareas para levantar los vagones más afectados y comienza la recuperación de los objetos personales de los viajeros.
A primera hora de este sábado se han reanudado los trabajos sobre el terreno, en los que participan alrededor de medio centenar de efectivos. Cuatro perros especializados en la búsqueda de restos biológicos se turnan para rastrear la zona y revisar los vagones antes de que puedan ser retirados. Los animales trabajan por relevos, ya que necesitan descansar después de periodos de búsqueda que superan la hora.
Entre ellos se encuentra Arsa, una de las perras de la Unidad Cinológica Central de la Guardia Civil que ya participó en el accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, y localizó a las tres últimas víctimas que permanecían desaparecidas.Junto a ella trabajan Max y Kiko, dos pastores belgas malinois, y Denia, otra labradora. Su cometido es localizar cualquier vestigio biológico que pueda contribuir a la identificación de las víctimas y permitir que los equipos retiren los restos de los trenes con mayores garantías.
Por su parte, el portavoz de la Guardia Civil en Toledo, Pedro Pablo Garrido, ha explicado que las tres grúas continúan trabajando para levantar el amasijo de hierros provocado por el impacto. Los vagones más afectados ya se encuentran levantados y asegurados, aunque permanecen en la zona del accidente para facilitar las labores de investigación. Los restos que pueden trasladarse con seguridad se transportan en camiones, mientras que otros siguen bajo las indicaciones judiciales para evitar que se contaminen posibles pruebas. Además, ha comenzado la recogida de los enseres y objetos personales de los pasajeros y la Benemérita se encargará de su transporte y custodia, mientras que Renfe e Iryo gestionarán posteriormente su devolución a los viajeros o a sus familiares.
Vigilancia con drones para proteger la zona
Asimismo, la Guardia Civil mantiene también un dispositivo de vigilancia aérea con drones para controlar los trabajos y evitar que personas ajenas a la investigación accedan al espacio aéreo de la zona cero. De hecho, el pasado jueves los agentes detectaron un dron que había entrado en el área del siniestro para grabar imágenes, por lo que tuvieron que identificar a la persona que lo manejaba.
Estos dispositivos también están sirviendo para documentar la evolución del escenario del accidente. La unidad aérea ha tomado fotografías durante estos días con el objetivo de registrar los cambios sobre el terreno y elaborar una recreación en tres dimensiones de la zona. Mientras tanto, la Policía Judicial continúa recopilando pruebas y datos para esclarecer las circunstancias del siniestro.
El accidente se produjo el miércoles 28 de octubre, a las 08:53 horas, cuando un tren AVE de Renfe que circulaba desde Madrid en dirección a Sevilla, con 378 pasajeros a bordo, embistió a un tren de Iryo que se encontraba detenido en la vía y en el que viajaban 147 personas. El impacto provocó que varios vagones cayeran por un terraplén y dejó uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años en España.
Castilla-La Mancha mantiene activado el Plan Territorial de Emergencias (Platecam) en situación operativa 1 para la provincia de Toledo, después de rebajar el viernes el nivel de emergencia desde la situación 2. Aunque parte de los efectivos de emergencia, como los bomberos y la Unidad Militar de Emergencias, ya se han replegado, la Guardia Civil continúa al frente de las labores de investigación, búsqueda y recuperación en la zona cero.