crisis humanitaria
La "práctica totalidad" de los migrantes que entraron en Ceuta vuelven a Marruecos en una crisis con resonancia global
Los detalles La ultraderecha ha querido aprovecharse de la situación con Italia a la cabeza, que ha suspendido el acuerdo Schengen con España y ha activado controles para viajeros extracomunitarios. Ante esto, Albares ha tenido que aclarar que "no es posible trasladarse de Ceuta y Melilla a la Península sin identificarse en un control de policía".
Resumen IA supervisado
Más de 48.300 migrantes que entraron en Ceuta han regresado a Marruecos, según el Ministerio del Interior, en una crisis que ha dejado al menos 57 muertos. El flujo migratorio se ha invertido, con más salidas que entradas en el espigón de El Tarajal. La ciudad autónoma está colapsada, con comercios cerrados y personas durmiendo en la calle. Italia ha suspendido el acuerdo Schengen con España para viajeros extracomunitarios, mientras que Francia y Reino Unido han ofrecido su apoyo. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó la situación como una "violación de la integridad territorial de España".
* Resumen supervisado por periodistas.
La mayoría de los entre 50.000 y 60.000 migrantes que entraron este jueves en Ceuta ya habrían vuelto a Marruecos. Fuentes policiales han calculado en unas 53.000 las personas que han regresado aunque el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguraba este sábado que no hay un dato concreto ante el enorme número de llegadas a la ciudad autónoma.
Mientras, la imagen en el espigón de El Tarajal era este viernes de más salidas que entradas. Aunque seguían llegando jóvenes a nado a la ciudad autónoma, el flujo migratoria en la frontera entre España y Marruecos se ha invertido. Ya el sábado a primera hora las entradas, prácticamente, no se producían. Es más, las autoridades comenzaban a instalar una barrera de contención.
Así, miles de personas se han dado la vuelta por tierra, bordeando el espigón y voluntariamente. Llegan, hablan con las Fuerzas Armadas, que les preguntan si quieren volver a Marruecos, dicen que sí y se marchan. Aunque también se ha vivido algún momento de tensión en una jornada en la que el Ejército se ha tenido que desplegar en la calle.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, aseguraba ese viernes que "la práctica totalidad de quienes entraron en Ceuta han vuelto ya a Marruecos". Lo ha hecho después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no dudara en calificar la entrada masiva como una "violación de la integridad territorial de España".
Los que conseguían llegar a Ceuta se encontraban con una ciudad colapsada y sobrepasada. Las tiendas y supermercados no abrieron ante el temor de saqueos mientras cientos de personas, jóvenes la mayoría, se agolpaban a las puertas de lo establecimientos buscando algo que comer o ropa seca. De nada sirvió.
Los vecinos relataban este viernes que era un escenario desolador. "No tienen nada que hacer, no tienen nada que comer, tirados en el suelo, sobre todo los pequeños", señalaba uno de ellos. Personas durmiendo en el suelo -o donde pueden-, peleas por comida y gritos de desesperación de los que llevan horas caminando por la calle y sin nada para comer o beber. "A uno se le parte el alma, se le parte el corazón ver a la gente pasándolo mal, durmiendo en la calle", decía otro vecino. Todos ellos se han visto abrumados por una situación que ya es histórica.
Lío internacional
En este contexto, la ultraderecha saltaba al ataque con Italia a la cabeza. El Gobierno de Giorgia Meloni ha anunciado este viernes la suspensión del acuerdo Schengen de libre circulación de la Unión Europea (UE) con España en respuesta a la llegada masiva de migrantes a Ceuta procedentes de Marruecos. Poco después del anuncio, además,matizaba que los controles solo afectarán a los viajeros que no pertenezcan a la UE.
"El restablecimiento de los controles de acceso en las fronteras aéreas y marítimas con España no supondrá ningún cambio para los viajeros españoles y europeos hacia Italia, que seguirán pudiendo entrar en nuestro país, como de costumbre, sin ningún trámite burocrático adicional", informaban fuentes gubernamentales.
Ante esto, Albares tuvo que aclarar que "no es posible trasladarse de Ceuta y Melilla a la Península sin identificarse en un control de policía". "La integridad del espacio Schengen está absolutamente garantizada. Basta de confusión interesada", agregó.
La primera ministra italiana había propuesto previamente este viernes excluir a España del espacio Schengen —un espacio sin controles en las fronteras interiores por el que circular libremente entre los países miembros—, medida que han respaldado Dinamarca y Finlandia.
Y no solo ellos. La ultraderecha de varios países aprovechaba la tragedia humanitaria en Ceuta para pasar al ataque contra los migrantes y espolear las políticas xenófobos. Tras Italia, el que más alzaba la voz ha sido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha lamentado la "terrible" crisis migratoria para cargar contra los demócratas.
"Es terrible. Recuerden esta imagen. Así estaremos nosotros dentro de tres años si gana el bando equivocado", manifestaba en unas declaraciones a la cadena 'Fox News', antes de sentenciar que "si los demócratas llegan al poder, aquí nadie va a vivir bien".
Pese a esto, otros gobiernos como Francia y Reino Unido han tendido la mano al Gobierno para recuperar la normalidad en la ciudad autónoma. En el caso de Francia, Emmanuel Macron hablaba con Sánchez y le mostraba su solidaridad por la situación migratoria. Mientras, el primer ministro británico, Andy Burnham, también ofrecía su ayuda a España y ha señalado que lo ocurrido en Ceuta es "causa de preocupación"