Investigación en marcha
Puente evita "dar una teoría" sobre la causa del accidente en Adamuz por ser pronto pese a "las marcas de los bogies" entre contradicciones sobre lo ocurrido
Los detalles El ministro afirma que el bogie hallado en un arroyo a casi 300 metros del lugar del siniestro pertenecía al coche ocho del tren Iryo.
Resumen IA supervisado
Óscar Puente, ministro de Transportes, ha evitado especular sobre las causas del accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba, al considerar que es prematuro extraer conclusiones. Sin embargo, ha revelado detalles técnicos, como las marcas en los coches del tren de Iryo y la localización de los bogies expulsados tras el impacto. Puente destacó que el choque afectó principalmente a los coches seis, siete y ocho del Iryo. Además, se han conocido las comunicaciones entre el maquinista del Iryo y el centro de mando de Adif, revelando la gravedad del accidente. La investigación sigue abierta, con 43 fallecidos identificados y dos víctimas aún por encontrar. La Comisión de Investigación mantiene abiertas todas las líneas de análisis, y el Ministerio de Transportes insiste en la prudencia hasta obtener conclusiones definitivas.
* Resumen supervisado por periodistas.
Óscar Puente ha evitado este jueves "dar una teoría" sobre la causa del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) al considerar que "es pronto" para extraer conclusiones, pese a asegurar que existen ya "vestigios importantes", como las marcas en varios coches del tren de Iryo y la localización de los bogies que salieron despedidos tras el impacto.
En una rueda de prensa de más de dos horas, el ministro de Transportes ha insistido en que la investigación "requiere tiempo" y ha pedido prudencia, aunque ha aportado nuevos detalles técnicos que no se conocían hasta ahora.
En su primera explicación pormenorizada de lo ocurrido, el ministro ha señalado que el impacto entre el tren de alta velocidad de Iryo y el Alvia se produjo cuando ambos circulaban "en marcha y a gran velocidad".
Según Transportes, el choque afectó de forma directa a los coches seis, siete y ocho del Iryo, siendo más leve en el primero y claramente más severo en los dos últimos.
Puente ha explicado que algunos pasajeros de los coches cuatro y cinco del Iryo percibieron solo "un roce" del Alvia, pero ha subrayado que esa percepción no refleja el alcance total del accidente.
"Lo que no ven esos viajeros es que en los coches siete y ocho sí hay un impacto claro", ha señalado. Al mismo tiempo, ha añadido que ese choque es, según la hipótesis inicial, el que provoca que el bogie delantero del coche ocho salga despedido.
Un bogie de diez toneladas
Ese elemento, clave en la investigación, fue localizado el lunes por la mañana en un arroyo situado a unos 250 metros del lugar donde ocurrió el siniestro y cuya fotografía ha sido publicada por varios medios internacionales.
"No lo ha descubierto el 'New York Times'", ha aclarado Puente. Según ha explicado, se trata de un bogie —una pieza del tren donde se alojan las ruedas— que pesa unas diez toneladas. La Guardia Civil lo detectó mediante un dron y los equipos de inspección realizaron fotografías en el lugar.
"Se cree que esos bogies pertenecen al Iryo, en concreto a los bogies delanteros del coche ocho", ha afirmado Puente, que ha recalcado que no se trata de un hallazgo reciente ni de una investigación periodística externa.
Dadas sus dimensiones y la dificultad del terreno, ha añadido que Transportes prevé que la pieza permanezca durante un tiempo en el agua antes de ser retirada.
Cambio de versiones
Pese a todo, la reconstrucción del accidente sigue abierta y algunos de los datos ofrecidos en las primeras horas han sido corregidos con el avance de la investigación. Uno de los principales cambios afecta al tiempo transcurrido entre el descarrilamiento y la colisión entre ambos trenes.
En un primer momento, se habló de un intervalo de unos 20 segundos, un dato que Puente ha calificado ahora de "no contrastado".
Sin embargo, según la información disponible en este momento, el descarrilamiento y el impacto habrían sido casi simultáneos, con un margen inferior a nueve segundos. "Lo que tenemos absolutamente determinado es el punto del impacto", ha asegurado el ministro.
Estas afirmaciones contrastan con la prudencia mostrada inicialmente por el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, que evitó en un primer momento confirmar el choque entre ambos trenes y pidió no extraer conclusiones, ya que la investigación acababa de comenzar.
El propio Puente, no obstante, habló desde el primer día de un impacto directo, una versión que ahora refuerza con nuevos elementos materiales.
Los audios del accidente
Este miércoles también se han conocido las comunicaciones que mantuvo uno de los maquinistas con el centro de mando de Adif en el momento del fatal accidente.
El conductor del Iryo descarrilado, llamó al centro de mando advirtiendo de un "enganchón" en la vía. En la conversación, se aprecia que en un primer momento no era consciente de la gravedad de lo ocurrido.
Fue en una segunda llamada cuando indicó que había sufrido un descarrilamiento, aunque no parecía saber que se había producido el choque con el Alvia.
Por otra parte, desde el centro de mando de Adif en Atocha se intentó en dos ocasiones contactar con el maquinista del Alvia, sin obtener respuesta, ya que había fallecido en el siniestro.
Las llamadas no se hicieron como consecuencia del accidente, sino que era para conocer en qué situación estaba, ya que desde Adif pensaban que había pasado el tramo de Adamuz y que se habría quedado sin energía, a consecuencia del "enganchón" del que había informado previamente el tren Iryo.
Finalmente, los responsables lograron hablar con la interventora, que alertó desde el inicio de la gravedad de la situación: "Tengo sangre en la cabeza", comunicó en los primeros instantes de la llamada.
En su conversación, la interventora dijo que intentaría llegar hasta el maquinista, sin saber las consecuencias que había tenido el impacto en los primeros coches del tren.
La Comisión de Investigación mantiene abiertas todas las líneas de análisis y, por el momento, el Ministerio de Transportes insiste en que cualquier hipótesis sobre la causa del accidente sería prematura, a la espera de las conclusiones definitivas de los expertos.
Por otra parte, decenas de familias han comenzado a velar a sus seres queridos, después de que este jueves hayan llegado los primeros coches fúnebres al Instituto de Medicina Legal de Córdoba.
Por el momento hay 43 fallecidos a los que se les ha hecho la autopsia y la Guardia Civil ha completado la identificación de 42. No obstante, todo apunta a que quedan otras dos víctimas mortales por encontrar, ya que hay 45 denuncias por desaparición.
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