Cambio tras cambio

El tablero político de Sánchez se renueva y solo tres ministros resisten en el Gobierno desde 2018

El contexto La salida de María Jesús Montero, que abandona la vicepresidencia primera y el Ministerio de Hacienda, deja a Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska y Luis Planas como los únicos supervivientes del Ejecutivo original.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha completado una nueva remodelación de su Ejecutivo, un movimiento más en un tablero político marcado por cambios constantes desde que llegó al poder en 2018.

La salida de María Jesús Montero, que abandona la vicepresidencia primera y el Ministerio de Hacienda para intentar presidir la Junta de Andalucía, deja solo tres ministros que permanecen en sus cargos desde los inicios del actual Ejecutivo: Margarita Robles en Defensa, Fernando Grande-Marlaska en Interior y Luis Planas en Agricultura, Pesca y Alimentación.

Con la marcha de Montero, Sánchez incorpora a Carlos Cuerpo como nuevo vicepresidente primero y a Arcadi España como ministro de Hacienda, quienes tomarán las riendas de dos de las carteras clave del Gobierno.

La salida de Montero y los recientes cambios evidencian una vez más la alta rotación de cargos dentro del Gobierno, especialmente en áreas como Sanidad, que desde 2018 ha tenido seis ministros diferentes, y Cultura, donde el récord lo mantiene Máximo Huerta, con apenas seis días en el cargo.

Una larga lista de cambios

Desde el inicio del mandato de Sánchez, seis vicepresidentes han dejado su cargo: Teresa Ribera, José Luis Escrivá, Nadia Calviño, Pablo Iglesias, Carmen Calvo y, ahora, María Jesús Montero.

Muchos de ellos han asumido responsabilidades en organismos internacionales o han optado por concurrir a elecciones locales y autonómicas. Por ejemplo, Ribera pasó a la Comisión Europea, Escrivá al Banco de España y Calviño al Banco Europeo de Inversiones.

El año 2021 fue especialmente intenso ya que en julio, siete ministros pasaron por la casilla de salida en un solo mes, incluidos nombres destacados como Carmen Calvo y José Luis Ábalos, en una de las remodelaciones más profundas de la legislatura.

Entre las salidas recientes, también destacan los cambios de Darias y Reyes Maroto en marzo de 2023 para asumir candidaturas municipales en Las Palmas y Madrid, respectivamente. Entre tanta rotación, Robles, Grande-Marlaska y Planas representan la excepción.

La confianza de Sánchez en estos tres ministros ha perdurado pese a momentos de tensión y polémicas públicas. Grande-Marlaska, por ejemplo, ha enfrentado tres reprobaciones en el Parlamento relacionadas con la gestión de crisis de seguridad, incluyendo la tragedia de la valla de Melilla y el asesinato de dos guardias civiles en Barbate.

Robles, por su parte, ha recibido apoyo constante de Sánchez, incluso frente a críticas por su decisión de paralizar la entrega de bombas a Arabia Saudí o las revelaciones del espionaje con Pegasus.

Luis Planas, con una larga trayectoria política y especializado en asuntos europeos, ha sido un perfil técnico y estable en Agricultura, Pesca y Alimentación, consolidando su permanencia frente a posibles cambios políticos.

Así, el Gobierno de Sánchez se ha caracterizado por la movilidad de sus piezas, donde algunas carteras parecen tener "vida corta", mientras otras, como Defensa, Interior o Agricultura, muestran una estabilidad relativa.

La reciente salida de Montero y la incorporación de Cuerpo y España refuerzan la idea de que, en este tablero, Sánchez sigue siendo el único jugador que tira los dados, controlando los movimientos de su Ejecutivo según las necesidades políticas y estratégicas.

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