Banda criminal desarticulada
Duro golpe al tráfico de cocaína en España: la Policía Nacional detiene a 27 personas e interviene 163 kilos de droga
Los detalles Este entramado criminal estaba especializado en la extracción de clorhidrato de cocaína, pero también en su adulteración y corte en laboratorios clandestinos. Introducían la droga oculta en madera, fruta, cemento y chatarra usando diferentes puertos europeos.
Resumen IA supervisado
La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada a la producción y distribución de cocaína en España, logrando un nuevo golpe al narcotráfico. La banda introducía la droga oculta en cargamentos de madera, fruta, cemento y chatarra, y luego la adulteraba en laboratorios clandestinos. En total, se detuvieron a 27 personas y se intervinieron 163 kilos de cocaína. La investigación, iniciada en febrero de 2025, reveló que la banda tenía una estructura jerárquica y contactos con carteles colombianos. La operación incluyó 11 registros y la incautación de vehículos, dinero y equipos para la elaboración de cocaína. La investigación sigue abierta.
* Resumen supervisado por periodistas.
La Policía Nacional ha conseguido dar un nuevo golpe al narcotráfico al desarticular una organización criminal dedicada a la producción y distribución de cocaína en España. La banda había introducido la droga ocultándola en cargamentos de madera, fruta, cemento o chatarra. Después, la adulteraban y cortaban en diferentes laboratorios clandestinos. Por todo ello, los agentes han detenido a 27 personas y han intervenido 163 kilos de droga.
Según ha explicado este miércoles la Policía Nacional, la organización criminal producía esta droga en España para luego dársela a otras redes. En concreto, se centraban en la extracción de clorhidrato de cocaína.
Con esta sustancia en su poder, empezaba el proceso de corte y adulteración de la droga. Para ello, la banda criminal contaba con varios laboratorios clandestinos.
El modus operandi de una banda criminal
La investigación se inició en febrero de 2025 al tener conocimiento de una organización criminal que se dedicaba a la producción de cocaína y que estaba asentada en la Comunidad de Madrid, la cual destacaba por su fuerte jerarquía con un reparto de roles entre sus miembros y gran profesionalidad para eludir la acción policial.
Ocultando la cocaína en cargamentos de madera, fruta, cemento y chatarra, los estupefacientes llegaban hasta diferentes puertos marítimos europeos. Uno de ellos, según han aclarado los agentes responsables del caso, era de Bélgica. Allí, tenían un contacto que les ayudaba.
Desde estos puertos, llegaba finalmente a España. A esos laboratorios donde la cortaban. Para ello, contaban con vehículos caleteados; es decir, con coches manipulados y que tienen compartimentos ocultos. Algo muy típico para mover la droga.
Para poder acabar con esta organización de narcotraficantes en España se han realizado 11 registros. Concretamente, siete en Madrid, uno en Rivas Vaciamadrid, otro en Illescas, Denia y Don Benito. Además, se han intervenido 12 vehículos, casi 98.000 euros, un arma de fuego, 14 dispositivos móviles.
Aunque, sin duda, lo más importante es la gran cantidad de estupefacientes encontrados, porque la Policía Nacional ha intervenido 163 kilos de cocaína, 1.000 precursores, prensas, sellos, básculas de precisión y moldes para la elaboración de cocaína.
La operación culminó con 27 personas detenidas, 23 en España y cuatro en Australia. Están acusados por los delitos de organización criminal y tráfico de sustancias estupefacientes, ingresando en prisión los líderes de la organización.
La autoridad judicial decretó el ingreso en prisión de tres detenidos, siendo estos los líderes de la red. La investigación continúa abierta y no se descartan futuras detenciones.
Un líder quemado por una mala manipulación
Avanzada la investigación, se constató que la organización tenía una gran profesionalidad y que su estructura destacaba por su estricta jerarquía, siendo el líder un experto en el proceso químico de extracción, conocido como "el gordo" o "quemado" porque había sufrido quemaduras en su rostro y manos durante un proceso de extracción y adulteración años antes.
Este se dedicaba a alquilar y seleccionar las fincas para instalar los laboratorios y contrataba a las personas que iban a trabajar como cocineros e incluso les formaba. Cabe destacar que había conseguido tejer una red de contactos con los carteles colombianos, en especial el de Cali, a donde viajaba con frecuencia para cerrar acuerdos, así como a Panamá y Bélgica, donde había establecido la ruta de salida y entrada de la sustancia estupefaciente oculta en otros productos para su receptación final en España.