Violencia machista
Estranguló a su mujer, la enterró bajo hormigón e inventó su marcha a Brasil con un amante: se sienta en el banquillo el asesino confeso de Déborah
El contexto El crimen machista de Déborah ocurrió el 28 de marzo de 2022. La Policía tardó seis meses en apuntar al marido como principal sospechoso, pues este hombre había construido una coartada: la víctima le había abandonado y quería llevarse a sus hijas.
Resumen IA supervisado
Un hombre ha confesado haber estrangulado a su esposa Déborah y enterrado su cuerpo bajo hormigón en marzo de 2022. El acusado, que se enfrenta a juicio en la Audiencia Provincial de Málaga, intentó construir una coartada para hacer creer que su mujer lo había abandonado y se había marchado a Brasil con un amante, llevándose la documentación de sus dos hijas. Durante seis meses, Déborah fue considerada desaparecida, mientras su asesino continuaba con su vida normal. El crimen ocurrió tras un forcejeo porque Déborah quería el divorcio. El caso destaca la violencia vicaria en España, dejando a dos hijas huérfanas.
* Resumen supervisado por periodistas.
Ha reconocido que estranguló a su mujer y la enterró bajo hormigón. Este lunes, se sienta en el banquillo de los acusados en la Audiencia Provincial de Málaga acusado de haber matado en 2022 a su mujer Déborah Morais, la que era la madre de sus dos hijas, que quedaron huérfanas y se convirtieron, tristemente, en dos víctimas más de la violencia vicaria en España.
Este crimen machista ocurrió el 28 de marzo de 2022. La Policía tardó seis meses en apuntar al marido como principal sospechoso, pues este hombre había construido toda una coartada con un objetivo claro: hacer creer que ella, la víctima, le había abandonado. Además, quería quitarle a sus dos hijas de cinco y 17 años.
Y para ello, hasta llegó a escribir un mensaje a su móvil que decía: ¿Dónde estás? Te has ido de la casa y están las niñas solas conmigo. Yo no me merezco esto que nos estás haciendo. Nos has abandonado".
Esto lo escribió y envió cuando ya había asesinado a su mujer. Por ello, durante seis meses, Déborah Morais constó como desaparecida.
La versión que su marido —y posteriormente asesino confeso— contaba pasaba por acusarla de una marcha voluntaria. Según contaba en esos momentos, le había dejado y se había marchado a Brasil junto a su amante.
Para que todo fuera creíble, el acusado argumentó que su mujer se había llevado consigo la documentación de las dos hijas. Y era este detalle al que se agarraba para denunciar tener miedo de su esposa, de que pudiera volver desde Brasil y llevarse a las dos niñas menores, de cinco y 17 años.
Pero la realidad era muy diferente. Había estrangulado a su mujer tras un forcejeo, porque Déborah quería el divorcio. Este lunes, en sala ha contado que se deshizo del cuerpo metiéndolo en un bidón, que lo transportó en una carretilla hasta una nave industrial de su propiedad y que, allí, pico en mano, cavó un agujero. Es el que usó para enterrarla bajo hormigón y junto a los pasaportes de las dos niñas. Los que, aseguraba, Déborah se había llevado.
Tras ello, continuó con su vida normal, mintiendo sobre el paradero de su esposa durante todo ese tiempo. De hecho, seguía con su negocio en marcha en el polígono. "Llegamos a entrar en su nave y estaba un poco desordenado todo, pero al final es una fábrica. No recibía a clientes dentro", asegura otro empresario del mismo polígono.
Hasta que una denuncia por violencia machista, presentada y retirada por su mujer, junto a unas lesiones de las que dio parte el hospital, hizo saltar todas las alarmas y empezar a sospechar del ahora acusado y asesino confeso de Déborah.
Las incoherencias en su versión terminaron por pasarle factura. Después de cinco horas de interrogatorio, admitió el crimen. Un asesinato machista por el que desde este lunes está siendo juzgado y en el que se enfrenta a una petición de la Fiscalía de 15 años de prisión.
016, teléfono contra la violencia machista
El 016 atiende a todas las víctimas de violencia machista y sus entornos las 24 horas del día y en 52 idiomas diferentes, al igual que el correo 016-online@igualdad.gob.es; también se presta atención mediante WhatsApp a través del número 600000016, y los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10.
En una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062) y en caso de no poder llamar se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.
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