Ejerció el derecho que luchó
Noelia Castillo logra morir dignamente al recibir la eutanasia tras más de dos años de lucha judicial contra su padre
Los detalles Tras una larga batalla contra la decisión de su progenitor, que pretendía mantenerla con vida en contra de su voluntad, la joven de 25 años cumplía con plena autonomía su deseo de morir en el Hospital Residencia Sant Camil de Sant Pere de Ribes, en Barcelona, a las 18:00 horas.
Resumen IA supervisado
Noelia Castillo Ramos, de 25 años, se convirtió en la persona más joven en recibir eutanasia en España, tras una larga batalla judicial de dos años. Noelia sufría de paraplejia con secuelas permanentes y un sufrimiento constante. A pesar de los intentos de su padre por detener el proceso, la Justicia respaldó su decisión de morir dignamente. La eutanasia se realizó en el Hospital Residencia Sant Camil de Sant Pere de Ribes, en Barcelona. El caso generó un intenso debate público y mediático, con grupos religiosos protestando y abogados cuestionando la legalidad del proceso. Noelia defendió su derecho a decidir sobre su vida, cerrando un capítulo de sufrimiento.
* Resumen supervisado por periodistas.
"Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir". Fueron algunas de las últimas palabras de Noelia Castillo Ramos, de 25 años, la joven que ha puesto fin este jueves a su vida mediante eutanasia, convirtiéndose en la persona más joven en recibir este derecho en España desde que entró en vigor la ley en 2021.
Tras dos años de batalla judicial y un padecimiento grave, crónico e imposibilitante, Noelia eligió morir en su habitación del hospital, acompañada por el personal sanitario que la ha asistido, pero sola, cumpliendo con plena autonomía su deseo de morir dignamente, tal y como ella quería, tal y como ella expresó y reiteró en diversas ocasiones.
Su madre, su padre, sus hermanas e incluso su abuela han estado presentes hasta los últimos momentos de la joven, a la que la Justicia ha ido dando la razón sucesivamente pese a los intentos de su progenitor, que la quería mantener con vida en contra de su voluntad.
Tras conseguir ejercer su derecho, tan criticado y polémico, la catalana ha conseguido morir dignamente. El proceso se ha realizado en el Hospital Residencia Sant Camil de Sant Pere de Ribes, en Barcelona, a las 18:00 horas.
Dos años de batalla judicial
El caso de Noelia se remonta a agosto de 2024, cuando tenía prevista su eutanasia tras recibir el aval del organismo encargado de garantizar este derecho. Sin embargo, en el último momento, un juez paralizó el proceso a raíz de un recurso presentado porsu padre, representado por Abogados Cristianos.
A partir de ahí, se inició un largo recorrido judicial que pasó por distintas instancias, incluido el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, que inadmitió el último recurso. Finalmente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazó suspender la eutanasia, lo que permitió que Noelia consiguiera su objetivo casi dos años después, dos años de auténtico horror.
Según su expediente sanitario, la joven sufría una paraplejia derivada de un intento de suicidio en 2022, con secuelas calificadas como "permanentes e irreversibles" y un "sufrimiento constante". Los informes también acreditaban que conservaba plenamente sus facultades mentales para tomar decisiones sobre su vida.
En los últimos meses, el caso generó una gran expectación mediática y un intenso debate público. En una de sus últimas entrevistas, Noelia dejó clara su postura: "Lo tenía muy claro desde el principio" y añadió: "La felicidad de un padre o de una madre o de una hermana no tiene que estar por encima de la felicidad de una hija... o de su tristeza, bueno, de la vida de una hija".
Ese foco mediático vino acompañado también de la difusión de bulos en redes sociales, como afirmaciones sin base sobre su estado de salud o sobre las agresiones que la fallecida sufrió, acto de lo más ruín en un contexto trágico y demoledor. De hecho, la propia Noelia relató una vida marcada por el sufrimiento, pero nunca identificó a los responsables ni habló de nacionalidades.
Cánticos y plegarias contra su decisión
El caso ha vuelto a abrir un debate social y legal que parecía superado en España. Durante la tarde de este jueves, grupos religiosos se han congregado frente al hospital para rezar e intentar que cambiara de opinión.
Entre cánticos y plegarias, se escuchaban frases como: "Libérala, Dios, libérala" o "Aunque no pueda ver, estás obrando". El abogado de la familia, José María Fernández Abril, ha vuelto a cuestionar el proceso: "Ha fallado el sistema legal. La ley de eutanasia se está aplicando como una ley de suicidio asistido", y ha sostenido que la joven no estaba capacitada para tomar esta decisión.
Frente a esta postura, desde la Asociación Derecho a Morir Dignamente, su abogado Ramón Riu ha defendido la legalidad del proceso: "Estamos hablando de personas, mayores de edad, con plena capacidad para decidir sobre sí mismos. Por tanto, es extraño que otra persona pueda interferir".
Un día antes, su madre, Yolanda Ramos, le dedicó sus últimas palabras en público: "Son mis últimas palabras, Noelia, porque sé que me estás viendo. Sin que nadie te arrebate esa eutanasia, pero si sale de ti y tú lo quieres hacer, yo estoy aquí contigo". Noelia cerró así un proceso marcado por años de sufrimiento y una larga batalla judicial, ejerciendo su derecho a decidir sobre su vida y su muerte.
"Yo me voy y vosotros os quedáis aquí con todo el dolor, pero yo… pienso, ¿y yo todo el dolor que he sufrido durante todos los años?", dijo en su última entrevista. Así es como esta joven de tan solo 25 años se despedía de un mundo que solo fue objeto de terror para ella, un mundo que, tal y como expuso, le falló en todos los aspectos.
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