hemeroteca de 'equipo de investigación'
Así es el infierno de vivir en el último tramo del Camino de Santiago Francés
Los residentes del tramo final del Camino Francés, a las puertas de Santiago de Compostela, denuncian ruido constante, falta de descanso y actos vandálicos. "No importamos nada, somos parte de un decorado", lamentan.
Llegar a Santiago de Compostela es la meta soñada de miles de peregrinos que cada año recorren el Camino Francés. Pero para quienes viven justo en ese último tramo, la fiesta de unos se ha convertido en la pesadilla de otros. Equipo de Investigación ha recogido el testimonio de los residentes del casco histórico compostelano, hartos de un turismo que, según denuncian, no respeta ni su descanso ni su forma de vida.
El reportaje parte de un vídeo grabado originalmente por 'El Correo Gallego' que se hizo viral en redes sociales. En él, una vecina lanzaba un discurso contundente contra la masificación turística que sufre la ciudad: los habitantes del entorno de la Catedral, aseguraba, no cuentan para nada frente al negocio del peregrinaje. "No importamos nada, ni nuestro descanso ni nuestra vida; formamos parte de un decorado", denunciaba.
Ruido constante, las 24 horas del día
Los vecinos entrevistados coinciden en un mismo problema: el ruido no cesa ni de día ni de noche. Cánticos, música y el trasiego constante de peregrinos y visitantes han convertido las calles del tramo final del Camino en un espacio en el que resulta casi imposible descansar, según relatan quienes aún residen allí.
Un barrio que se vacía
Más allá de la incomodidad puntual, los afectados hablan de un problema estructural: la progresiva desaparición de los vecinos de toda la vida. Iván Lago, uno de los residentes que aparece en el reportaje, lo resume con crudeza: "Nos están echando. Ya ha desaparecido el 80% de la población" del centro histórico. La presión turística, sumada al aumento de pisos turísticos y locales orientados al peregrino, estaría expulsando a la población local de un barrio que, paradójicamente, es Patrimonio de la Humanidad.
De la incomodidad al vandalismo patrimonial
El programa no se queda solo en el relato de la convivencia difícil, sino que profundiza en un problema añadido: los actos vandálicos que sufre el patrimonio de la ciudad. Desde Apatrigal, la Asociación para a Defensa do Patrimonio Cultural Galego, se denuncia que la fachada románica de la Catedral ha sido objeto de pintadas, incluyendo unos bigotes y la palabra "Kiss" sobre una de sus esculturas históricas. Reparar el daño costó 11.000 euros.
A este episodio se suman otras conductas señaladas en el reportaje, como peregrinos bailando en fuentes públicas o escalando la Puerta Santa, comportamientos que preocupan tanto a vecinos como a las entidades dedicadas a la conservación del patrimonio jacobeo.
*El contenido al que hace referencia la información forma parte de un programa de Equipo de Investigación de 2024.
*Puedes ver el programa completo en atresplayer.