LASEXTA COLUMNA

Marruecos, el vecino silencioso al que habría que mirar más desde España

Los detalles Dejemos de hablar de Ceuta para hablar de Marruecos. Puertos estratégicos, empresas que se llevan el curro allí o fábricas de drones de tecnología israelí. Existe un vecino que desconocemos, que ya compite con nosotros. Y que se está situando en una posición que amenaza cada vez más nuestros intereses.

Hay a quien sorprende que Marruecos nos quiera arrebatar la final del Mundial de fútbol para que no se juegue en terreno patrio. ¿Cómo osa ese vecino tan pobretón al otro lado del estrecho subirse así a nuestras barbas? Pues resulta que no solo estamos en fuera de juego, es que ni siquiera nos hemos enterado de que alguien ha levantado el banderín.

De hecho, Marruecos compite con nosotros económicamente y ya nos gana en algunos sectores estratégicos. Como ejemplo, el puerto de Tanger Med, que, según el periodista especializado en la cobertura del Magreb, Ignacio Cembrero, "no solamente ha superado en tráfico de contenedores a Algeciras, que era su gran rival, sino que hoy en día supera a Algeciras y a Valencia, que son los dos principales puertos españoles".

Recordemos que Tánger está muy cerca de Ceuta, y que Marruecos está construyendo otro puerto en Nador (sí, pegadito a Melilla). Así que controlar esos puertos supone tener ventaja en el paso entre el Atlántico y el Mediterráneo.

Según el Gobierno, ya hay más de 350 empresas españolas asentadas en Marruecos. Algunas de ellas creaban hasta hace poco empleo en ciudades como Avilés, en Asturias. Ahora la multinacional francesa Saint-Gobain se ha llevado gran parte de su producción de parabrisas para coches a Kenitra, al norte de Marruecos. Una ciudad que a vista de pájaro le espera un futuro más pujante que la decreciente industria de Avilés.

Según el representante de Comisiones Obreras de la empresa, Jesús Moro, algunas grandes marcas de coches están trasladando su producción a la zona y "ellos mismos en su pliego de condiciones se nos ha dicho que condicionan un poco que tengan plantas de fabricación cerca ". Es decir, que los parabrisas que se hacían en Avilés estén más cerca de sus fábricas en Kenitra.

Y hay más. Y peligroso. En un polígono industrial de Benslimane, cerca de Casablanca, ya se fabrican drones de guerra. La empresa propietaria es una filial de Israel Aerospace Industries, casi nada. "Marruecos ya fabrica drones con apoyo de Israel, cuyo Gobierno no le tiene mucha simpatía al español, por decirlo suavemente. Y también adquiere armamento de Estados Unidos", expone José Bautista, periodista de investigación de la Fundación porCausa.

Todo muy tranquilizador. Como que en Marruecos se hayan hecho las maniobras conjuntas bajo el nada pretencioso nombre 'African Lion', con la colaboración de los ejércitos de EEUU e Israel. Aliados muy proeuropeos.

¿Quiere decir eso que Marruecos puede tirar de armas contra España? No hace falta. Esta semana, en laSexta Columna entrevistamos a Manuel Torres, investigador de la Universidad de Sevilla y coautor de un informe que ya en 2021 alertaba de la estrategia de Marruecos para hacerse con Ceuta y Melilla evitando la guerra. Entonces avisaban: el reino alauí está situando a las dos ciudades en zona gris: "Significa estar un escalón por debajo de la guerra convencional, aunque hay un ánimo hostil para conseguir un objetivo".

Desde Rabat, Lahcen Haddad, exministro y presidente de la Comisión Parlamentaria Mixta UE-Marruecos, no niega una reivindicación de Ceuta y Melilla, aunque sí pide "distinguir entre una reivindicación histórica y una amenaza militar. Marruecos nunca ha planteado resolver esta cuestión mediante la fuerza. En España hemos oído de todo: chantaje, guerra híbrida e incluso guerra santa. Fantasear es libre, pero la realidad es otra. Marruecos defiende el diálogo y la diplomacia.

Precisamente, la estrategia en la que ahondan en su estudio Torres y otros dos investigadores dejaría de lado la fuerza por parte de Marruecos, aunque sí estaría más cerca del chantaje. Se centraría más en acciones que poco a poco fueran minando la moral de las ciudades autónomas y de España.

Por ejemplo, con el ahogamiento económico de Melilla durante años al cerrar Marruecos la frontera unilateralmente o que en 2007 se considerara una ofensa la visita del rey Juan Carlos I a Ceuta y Melilla. De hecho, Mohammed VI retiró a su embajador de Madrid. Así que hablemos de Marruecos, que va tocando.

*Puedes ver el programa completo de laSexta Columna 'Marruecos: qué sabes de tu vecino y qué sabe tu vecino de ti' en atresplayer.

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