Sobre 'Función de noche'

Lola Herrera, sobre la insatisfacción sexual y fingir los orgasmos: "Yo doy un grito para que ninguna mujer pase más por eso"

En el año 1981, Lola Herrera reconocía ante la sociedad española de la época en una película sin guion que coprotagonizó junto a Daniel Dicenta, su expareja, que no había tenido nunca un orgasmo con él. Su verdad fue el inicio de una revolución.

Más de cuatro décadas después del estreno de Función de noche, Lola Herrera sigue recordando aquel proyecto como una experiencia tan incómoda como necesaria. La actriz, que hoy tiene 90 años, vuelve a reflexionar en Lo de Évole sobre la conversación íntima que mantuvo ante las cámaras con su entonces marido, Daniel Dicenta, y sobre cómo aquella confesión pública terminó reducida a un solo aspecto: el orgasmo.

La película, estrenada en 1981 -el mismo año del Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 en España-, fue un experimento poco habitual para la época. Sin guion y sin personajes ficticios, mostraba a la pareja hablando abiertamente de su relación tras las funciones de Cinco horas con Mario. Aquellas conversaciones, captadas por cámaras ocultas, abordaban la frustración, los silencios y las heridas de un matrimonio en un momento en el que la sociedad española apenas empezaba a debatir públicamente sobre la intimidad y las relaciones de pareja.

Sin embargo, con el paso del tiempo, Lola lamenta que el mensaje de aquella obra se simplificara demasiado: "La película iba de dos personas que lo habían pasado muy mal. Era una pareja hablando de sus fracasos”, explica en el programa de laSexta. A su juicio, lo que permaneció en la memoria colectiva fue únicamente un detalle: "Lo que quedó fue el orgasmo".

Para la actriz, el proyecto fue sobre todo un ejercicio de honestidad emocional que pretendía abrir una conversación necesaria. "Me parecía que era un grito que podía valer a alguien", recordó. Y, según cuenta, así fue. Durante años recibió cartas de espectadoras que se sintieron reflejadas en aquella confesión pública.

"Yo tengo un saco de cartas, la inmensa mayoría cartas de mujeres", relata. Muchas de ellas compartían experiencias similares y le transmitían apoyo. "En el sentido de que ellas era, pues bueno, digamos, una complicidad, una complicidad de mujer".

También llegaron mensajes de hombres, aunque el tono era muy distinto. Según recuerda, muchos se mostraban comprensivos y aseguraban querer 'ayudarla'. "Como ellos entendían que había que ayudarme, supongo. Que mi fracaso sexual pues que a lo mejor tenía... Ellos podían ayudarme", explica.

"No han entendido nada", lamenta. Para la actriz, el planteamiento partía de una idea equivocada. "Es una ingenuidad pensar que una mujer no sabe lo que es un orgasmo", afirma. "La masturbación existe desde que hay una edad. Eso yo creo que en la prehistoria también, ¿no? O sea, que es una cosa natural", comenta ante Jordi Évole. "Claro que yo sabía lo que era un orgasmo. Pero cuando estaba con mi marido, no. Bueno, pues eso. Ese fue el fallo", remarca.

Por eso, al mirar atrás, lanza un mensaje claro: "Yo daría un grito para que ninguna mujer pasara por eso". A su juicio, aunque la sociedad ha cambiado, todavía persisten dinámicas similares en muchas relaciones. "Yo creo que las cosas no cambian mucho en los tiempos", se teme.

Eso sí, reconoce que hoy existen herramientas que antes no estaban al alcance de muchas parejas: el divorcio. Gracias a ello, "hay silencios que no duran tanto tiempo" como duró el suyo. Durante la conversación, Évole planteó que todavía hay muchas mujeres que fingen un orgasmo para salir de una situación incómoda. Lola coincide en que esa situación sigue existiendo, aunque cree que la solución pasa por hablarlo con claridad. "Es mejor poner las cartas boca arriba" dice desde la experiencia. "Ahora vivimos ya en un mundo donde hay otras libertades", añade.

*Vuelve a ver Lo de Évole: Lola Herrera parte 1 y parte 2 en atresplayer.com

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