EN LOS OJOS
Aumentan los casos de COVID: los síntomas menos conocidos que también pueden aparecer
Se trata síntomas menos evidentes que también merecen atención, ya que los casos aumentan con la llegada del invierno.
La tos, la fiebre y el dolor de garganta son algunos de los síntomas más conocidos de la COVID-19. Sin embargo, la infección también puede manifestarse de otras formas menos comunes que conviene conocerlas y prestar atención a su evolución.
Según el medio Mirror, una revisión científica estimó que alrededor del 11% presentaba algún síntoma ocular. Entre los más frecuentes estaban la sensación de sequedad o de tener algo dentro del ojo, el enrojecimiento, el lagrimeo y el picor. La conjuntivitis también figuraba entre las afecciones oculares descritas.
La conjuntivitis puede provocar que la parte blanca del ojo se vuelva rosada o roja, además de inflamación de los párpados, sensación de arenilla y secreción que puede dejar los ojos pegajosos, especialmente al despertarse. En algunos casos, estas molestias pueden aparecer junto a otros síntomas de la COVID-19 o antes que ellos.
No obstante, tener los ojos rojos o con secreción no significa necesariamente que se tenga COVID-19. Estos síntomas también pueden deberse a otras infecciones, alergias o irritaciones.
Para aliviar la irritación, se recomienda no frotarse los ojos, lavarse las manos con frecuencia y limpiar suavemente las secreciones con una gasa limpia. Si se utilizan lentes de contacto, es aconsejable dejar de llevarlas mientras persistan las molestias y consultar con un profesional sanitario.
Si aparece dolor ocular intenso, sensibilidad importante a la luz, cambios en la visión o un enrojecimiento muy marcado, es importante buscar atención médica. También conviene consultar si los síntomas empeoran o no mejoran.